El Gobierno, a través del ministerio de Interior y Policía, pretende ejecutar un denominado Plan de Contingencia de Inmigración para la República Dominicana, proyecto que persigue en el fondo la creación de campos de refugiados para haitianos, alegando que huyen de su país por la situación de peligro para sus vidas, por la situación de caos y anarquía que coloca a la población a vivir en permanente riesgo, generada por un Estado fallido, donde predominan grupos paramilitares.
El referido plan fue elaborado por el Instituto Nacional de Migración, con la contribución técnica y financiera de la Organización para las Migraciones y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (SCNUR), una acción que contraviene las leyes, atenta contra la soberanía nacional, implica un asalto a la integridad del Estado y los atributos que se le reconocen, violando así la Constitución de la República.
Y precisamente el artículo 3 de nuestra Carta Magna expresa que ninguno de los poderes públicos organizados por la Constitución de la República, puede realizar o permitir la realización de actos que constituyan una intervención directa e indirecta en los asuntos internos o externos de la República o una injerencia que atente contra la personalidad e integridad del Estado, dado que violaría el principio de no intervención que es una norma invariable de la positiva internacional dominicana.
La ejecución del plan está en la agenda del ministerio de Interior y Policía, y las pretensiones recibir en nuestro territorio un millón de haitianos en condición de refugiados, una categoría que adquieren derechos al trabajo, a la educación, a la alimentación y regulariza su estancia en el país, aumentando la población de habitantes de Haití que viven en forma ilegal y que ya sobrepasa la cifra de dos millones de indocumentados, muchos de ellos incurriendo en la comisión de delitos y crímenes contra la sociedad y en otras circunstancias afectando seriamente el presupuesto destinado a la salud de los dominicanos.
Y han creado ghettos que son verdaderos nichos de sediciosos que viven conspirando contra la salud de la Patria, tejiendo tratativas contra nuestra independencia.
Por: Hugo Ysalguez
hugoysalguez@hotmail.com

