El Cairo. EFE. Al menos cincuenta personas murieron ayer por la represión de las fuerzas del régimen de Bachar al Asad en distintos puntos de Siria, donde los incidentes se prolongaron hasta altas horas de la noche, según el último recuento de los opositores Comités de Coordinación Local.
Además, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos reveló que en Deraa murieron también ayer al menos 34 policías y soldados en enfrentamientos contra supuestos militares desertores, entre los que hubo al menos 12 muertos, si bien esta información no ha sido confirmada ni desmentida por las autoridades.
Los Comités de Coordinación Local precisaron que 28 personas perdieron la vida en la provincia de Deraa (sur), 13 en Homs (centro), seis en Idleb (norte), dos en Hama (centro) y una en Qameshli (noreste).
El grupo opositor destacó que los mártires, entre los que hay tres menores, murieron por los disparos y bombardeos de los seguidores del régimen de Damasco.
La información facilitada por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, no ha recibido respuesta de las autoridades, aunque la agencia de noticias oficial siria, Sana, informó hoy de que las fuerzas de seguridad detuvieron ayer a quince miembros de un grupo terrorista y mataron a otros dos, después de que estos dieran muerte a dos policías en Deraa.
Según el Observatorio, los enfrentamientos entre el ejército y los desertores se ha prolongado durante la pasada madrugada en las localidades de Sanamain y Angel.
