TEGUCIGALPA. AP. El presidente de facto Roberto Micheletti expresó por primera vez ayers que está dispuesto a renunciar si con ello se restablece la paz en Honduras, pero con la condición de que no regrese el derrocado gobernante Manuel Zelaya.
En tanto, el gobierno impuso de nuevo el toque de queda, a partir de la medianoche del miércoles, al considerar que persiste el riesgo de desórdenes en el país. Ante las continuas y abiertas amenazas de parte de grupos que buscan provocar disturbios y desorden en algunos lugares de nuestro país el gobierno reanudó el toque de queda que había levantado el fin de semana. En un comunicado leído en cadena de radio y televisión, el gobierno aseguró que la medida la aplicará sólo de la medianoche del miércoles a las 5 de la mañana del jueves para brindar seguridad y protección a todas las personas y sus bienes, y garantizar el orden y la paz social.
Horas antes, Micheletti se dijo dispuesto a dejar el cargo. Si en algún momento, (se presenta) la decisión para que haya paz y tranquilidad en el país, sin retorno, que conste, del ex presidente Zelaya, estoy dispuesto a hacerlo, dijo a los periodistas durante la juramentación del nuevo ministro de Gobernación y Justicia, Oscar Raúl Matute. Miembros de la comisión nuestra que se trasladaron a Estados Unidos le hicieron la propuesta en una de las ciudades importantes de ese país, agregó. Yo para solventar esta situación que se podía presentar, yo estoy en la mejor disposición.
La propuesta del gobiernose hizo ante la OEA, dijo a la AP una alta fuente oficial que pidió reserva de su nombre porque no estaba autorizada para ofrecer esa información.
La sucesión presidencial
En el caso de que Micheletti llegase a renunciar le correspondería asumir el mando del país al presidente de la Corte Suprema, Jorge Rivera, según la Constitución hondureña. El Congreso designó a Micheletti para cumplir los 6 meses que le faltan a Zelaya.

