SANTIAGO. El Arzobispado de esta ciudad dijo hoy que la cantidad de dominicanos que han sido repatriados está agravando el problema de la inseguridad ciudadana del país, ya que muchos de estos son bombas de tiempo que generan violencia ante cualquier situación que se podría resolver con el diálogo.
Expresa que resulta alarmante la cantidad de dominicanos que han sido enviados desde los Estados Unidos a República Dominicana en los últimos tiempos.
Destaca que en el primer semestre de este año llegaron a suelo dominicano 807 ciudadanos luego de haber cumplido condenas en distintas cárceles estadounidenses.
Sostiene que esos dominicanos participaron en delitos como secuestros, falsificación de documentos, asesinatos, venta y tráfico de drogas y otros hechos, que a su juicio empaña la imagen de la comunidad que reside en distintas ciudades de Estados Unidos.
Recordó que como allí el delito no queda sin castigo y las malas acciones tienen consecuencias, cada día seguiremos viendo más compatriotas deportados porque algunos se marcharon de aquí con la creencia de que allá podían actuar como chivos sin ley.
“Ahora los tenemos aquí, agravando el problema de la inseguridad ciudadana que sufrimos. Muchos son bombas de tiempo que generan violencia ante cualquier situación que podría resolverse con el diálogo”, ratifica.
A través de su periódico digital Camino, el Arzobispado, llama a las autoridades competentes a que vigilen los pasos de estos ciudadanos, por considerar que perdieron el rumbo de la vida buscando en la riqueza fácil su felicidad.
“Ojalá que estos hermanos nuestros logren reencontrarse con los valores que han perdido, y no les sigan causando más sufrimientos a sus padres, a quienes les duele profundamente la mala conducta de sus hijos”, concluye el Arzobispado.

