La Policía rescató ayer sana y salva en el Cruce de Guayacanes, a una niña de dos años, hija de una pareja de haitianos, que había sido secuestrada hace siete días por un obrero haitiano, el cual fue capturado.
La niña rescatada es Bimberly Delisa Yosefa hija de los esposos Luna Yosefa y Antonie Delisa, residentes en el batey Libertad, de Esperanza.
La menor fue hallada en una vivienda del paraje El Polvazo, en el Cruce de Guayacanes, donde la mantenía escondida el obrero haitiano Luis Yan, de 32 años.
Agentes policiales bajo la dirección del general Juan Antonio Pilarte Féliz, lograron ubicar el lugar donde Yan mantenía secuestrada a la niña de dos años.
La pareja haitiana dijo que Yan secuestró a la niña y la trasladó al paraje El Polvazo, donde la mantuvo cautiva durante siete días hasta que los agentes la hallaron.
Según un informe preliminar de la Policía, el obrero haitiano se presentó al batey Libertad la mañana del pasado día 14 y aprovechando un descuido de los padres secuestró a la menor.
Los padres de la niña acudieron a la Policía, donde pusieron la querella por su desaparición.
De inmediato la Policía inició las investigaciones de lugar logrando localizar el lugar donde el obrero mantenía secuestrada a la niña.
La menor fue entregada a sus padres en el batey Libertad, donde agradecieron a las autoridades dominicanas por el rescate de la menor.
Luna Yosefa y Antonie Delisa dijeron estar eternamente agradecidos de la Policía y de las autoridades del Ministerio Público que lograron rescatar a su hija de dos años.
El detenido Luis Yan no dio explicaciones de los motivos que tuvo para secuestrar a la infante.
El detenido será entregado hoy al fiscal de Mao para que le sea dictada una medida de coerción.
Empero se sospecha que el obrero haitiano secuestró a la niña de sus compatriotas para obligarlos a pagarle una suma de dinero no especificada que alegadamente le deben.
UN APUNTE
Elogian actuación
Personas residentes en Valverde calificaron de magnífica la actuación de la Policía en el caso del secuestro de la niña Bimberly Delisa Yosefa, de dos años, que había sido secuestrada por un obrero haitiano amigo de la familia.

