En sus aprestos proselitistas, Temístocles Montás puede parecer un disidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) por insistir en que la organización vuelva los principios que originaron su fundación por el profesor Juan Bosch.
Por eso, a diferencia de otros aspirantes, arenga a la militancia a escoger un candidato que enarbole la bandera de la libertad, justicia social y la decencia política que postuló el mentor del peledeísmo.
Y todo, porque según él, “el país está atento a lo que va a pasar en el PLD a la hora de definir quién será su candidato presidencial, porque el pueblo espera que sea una candidatura esperanzadora”. “Hay que seleccionar”, advirtió, “a un compañero que no se le pueda cuestionar, al que no se le pueda señalar y que pueda levantar en alto las banderas que nos legó el profesor Juan Bosch”.
En pocas palabras, Montás, ministro de Economía y Desarrollo, ha dicho muchas cosas sobre el nuevo sendero que ha trillado el peledeísmo. Sin necesidad devanarse los sesos.

