A pesar de que soy positivo siempre, consciente de la grandeza del poder divino que amo y cultivo por sangre, a veces me decepciono con tantas malas informaciones. Decía Edward Herriot que un país libre no es aquel en que cada uno dice lo que quiera, sino aquel donde nadie está obligado a escuchar lo que otro le da la gana decir.
¿No estamos dando cuenta como se nos pierde el sosiego familiar por la violencia cometida hasta por niños? Como si Satanás hubiera envenenado lo nuestro. Pero si somos, el mensaje bien por ti, a juzgar por su profundidad y el momento en que ha sido presentado en pleno Palacio Nacional, en presencia del propio Presidente, el gabinete, personalidades de todos los sectores, por doña Margarita de Fernández, su esposa. Aquello fue más que certero y no creo que nadie haya dejado de tomar conciencia de su hermosura, su cristalina transparencia, sin envidia ni malas intenciones, ni demagogia. En definitiva, un eficiente aporte contra el desorden que hemos estado sufriendo.
Felicito de cuerpo entero este oportuno aporte de doña Margarita Cedeño de Fernández, que por demás deja a favor de su esposo el reflejo útil que apoya las preocupaciones de su señora esposa. En política se recibe ayuda directa e indirectamente.
En la semana pasada también recibí otra inyección como enviada por Dios, las conferencias que nos ofreció el sábado el inmenso Saulo Hidalgo en la casa San Pablo. ¡Cuantas personas jóvenes! Tremendos los mensajes de Hidalgo; para mí, escucharlo y analizarlo debidamente resuelto fue muy importante cuando más necesitamos este tipo de mensajes para crear conciencia pura, y no me extraña lo que puede lograr un hijo de don Víctor Hidalgo Justo y doña Flor, si la regla influye como se sostiene. ¡Cuánta vida proyecta su exposición tan juiciosa, profunda, cristalina, laboriosa, magistral; algo milagroso en estos momentos, este trabajo de un discípulo del gran sacerdote Tardif. Con razón nuestro cardenal López Rodríguez lo ha venido estimulando, a juzgar por su presencia inscrita en las invitaciones como hemos visto en esta misma, donde figuraron otros patrocinadores apoyando dicha invitación.
Y finalmente, felicitar al hermano país de Chile por la otra siembra universal que acaba de dar al mundo, su gobierno y pueblo, una demostración de amor tan profunda de seguridad, capacidad y prudencia rescatando 33 hijos que estaban bajo tierra desde el 5 de Agosto del presente año a 622 metros de profundidad en la Mina San José, salvándolos de la muerte, dando ejemplo al planeta que el que se propone puede, si hay prudencia, capacidad, fe y amor sincero, ganarle a la muerte.

