El ministro de Agricultura, Osmar Benítez, anunció que el Gobierno ha iniciado un diálogo con autoridades estadounidenses a los fines de revisar compromisos contraídos en los tratados comerciales entre ambos países, la mayoría de los cuales perjudican sensiblemente a la agricultura y pecuaria dominicanas.
La producción de arroz, de pollos y de huevos figura como la más afectada por los términos de desgravación arancelaria total a partir de 2025, que contempla el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y República Dominicana (DR-Cafta).
Los campos dominicanos produjeron en 2017 casi 13 millones de quintales de arroz, con un crecimiento de cosecha equivalente al 5.7% con respecto al año anterior, lo que cubre la demanda nacional del cereal, además de involucrar a más de 30 mil productores.
A pesar del significativo avance alcanzado en términos de volumen, calidad y productividad, la industria arrocera nacional no podría sobrevivir a partir de la puesta en vigencia plena de la desgravación total a las importaciones de arroz provenientes de Estados Unidos.
Lo mismo ocurre con la producción de pollos y huevos, un sector que ha podido sobrevivir y avanzar a pesar del incremento sostenido en los precios internacionales de maíz, sorgo e insumo farmacéutico, así como de la tarifa eléctrica y el transporte.
La producción nacional de pollo supera los 17 millones de unidades de cuatro libras al mes, lo que representa un promedio de 31 kilos por habitante al año, mientras que el sector produce dos mil millones de unidades de huevos al año, equivalente a 158 unidades por habitantes.
Al 2025, el sector avícola no podría competir con sus pares estadounidenses, amparados por un notorio proteccionismo y por el uso de tecnología intensiva y de genética para garantizar calidad y productividad.
Lo que está en juego con ese desigual tratado de libre comercio es la capacidad estratégica de República Dominicana de generar alimentos básicos para sus más de diez millones de habitantes, más de seis millones de turistas y gran parte de la población de Haití. Urge, pues, realizar una profunda revisión y modificación al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

