La guerra por los seis años, como se ha llamado la lucha por la nominación a un puesto electivo para las elecciones del 16 de mayo, ha provocado que la Junta Central Electoral (JCE) se haya retrasado por vez primera en muchos años en la confección de la boleta y en la campaña educativa sobre cómo se votará.
Faltando 45 días para las elecciones y 43 para cerrar la campaña electoral, todavía la Junta tiene pendiente de conocimiento más de 190 casos de revisión de candidaturas.
En la JCE se comunicó que la próxima semana se terminaría de conocer el proceso de revisión y dar a conocer la lista definitiva de los candidatos.
La tardanza en seleccionar de manera definitiva los candidatos ha retrasado la campaña de muchos.
Además la JCE deberá educar a la población de cómo se escogerán los candidatos a diputados nacionales y al Parlamento Centroamericano (Parlacen).
La reforma a la Constitución proclamada el 26 de enero, Día del patricio Juan Pablo Duarte, estableció de manera transitoria que los candidatos escogidos en las elecciones de mayo serán por un período de seis años, para unificar las elecciones congresuales y municipales en el 2016.
Uno de los elementos que se tomó en cuenta es que la economía no resiste elecciones cada dos años.
La dirección de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Revolucionario Dominicano (PRD) y Reformista Social Crisitano (PRSC) se reservó más del 80 por ciento de las candidaturas.
Esa decisión fue calificada por analistas como la castración de la voluntad de las bases.
En el PRD trajo sus inconvenientes la reserva de candidaturas al extremo de que varios precandidatos presidenciales, encabezados por el ex presidente Hipólito Mejía elevaron una instancia ante la JCE, pidiendo la nulidad de esa decisión.
Las cúpulas de los partidos también violaron las decisiones del 20 por ciento que dejaron que se expresara.
Diputados al Parlacen y nacionales, así como regidores, elevaron instancias ante la JCE, alegando que ganaron una posición y los colocaron en otra.
La prisa por colocar a candidatos de la preferencia de las cúpulas los llevaron a cometer varios errores.
Una de esas fallas fue nominar a diputados a jóvenes que no alcanzaron los 25 años de edad como establece la ley y por eso fueron desestimados.
Se postularon candidatos en demarcaciones donde no habían nacido ni residido cinco años.
Un caso muy sonado fue el del candidato a senador del PLD por El Seibo, licenciado Ricardo Jacobo, director del Inespre.
El PLD lo sustituyó por su padre, el empresario Manuel Antonio Ricardo Reyes.

