NUEVA YORK (AP).- Decenas de personas abarrotaron el miércoles una pequeña iglesia en Nueva York para rezar por José Sucuzhañay, el inmigrante ecuatoriano que murió la semana pasada tras una brutal paliza.
Thomas Healy, párroco de la iglesia católica Nuestra Señora de los Dolores, en el barrio neoyorquino de Queens, dio su pésame a la madre y hermanos de Sucuzhañay, sentados en el primer banquillo, junto al ataúd de José.
Uno viene con intenciones nobles para hacer cosas bonitas en este país y ocurren situaciones que no esperábamos.
Nos da pena y nos da vergenza. ¨Cómo puede pasar esto a un hombre buscando el bien de su familia?, dijo Healy a la congregación, formada por muchos ecuatorianos que llevaban la foto de Sucuzhañay pegada a la chaqueta sobre las palabras Siempre te recordaremos.
Lo que menos esperaba José y su familia ocurrió. Es duro, muy duro, pero todos hemos de partir. Sólo tengo la imagen de la Virgen de los Dolores para ofrecer a la madre y a los hermanos, añadió el sacerdote.

