Tiene sólo seis años de edad, pero desde los cuatro, cuando iba a ver a sus hermanos mayores marchar en la parada de la Academia Militar del Caribe, Rixanny María de la Cruz Regalado expresaba sus deseos de acompañarles y de ser militar.
Quizás el amor por la milicia de esta niña, que sueña con ser militar y alcanzar un alto rango, viene de familia, ya que su abuelo es capitán retirado del Ejército Nacional y su padre primer teniente de esa institución.
Marchar es lo que más me gusta, quiero ser militar, es lo que siempre dice Rixanny María a su madre Ricci Regalado, quien tuvo que acceder a inscribirla en la Academia, tras sus ruegos. El director de ese centro, mayor general Luís Rivera Jiménez dice que la niña es un ejemplo a seguir. A diario asiste al centro de estudios para hacer su sueño realidad, y es claro que quiere lograr su meta, pues cada mañana cuando se dirige a la escuela, pide a su madre, que apure el paso para no llegar tarde, al compromiso que le ha sido asignado en esa academia. Rixanny María de la Cruz Regalado es la ayudante del comandante del batallón del Cuerpo de Cadetes, Rafael Miguely Polanco Gómez. Cada mañana, a las 7:45 preside junto a éste el acto de izamiento y honor a la Bandera Nacional, junto a los oficiales instructores.
Sus hermanos: Joel Alfredo y Víctor Joel, ambos cadetes de cuarto año de la Academia Militar del Caribe, han sido su inspiración, ya que la niña antes de ingresar a ese centro docente, siempre les acompañaba a las Paradas Militares. a pequeña es la atracción tanto de sus compañeros, de los padres y madres que acuden a llevar a sus hijos a esta escuela experimental , así como de los estudiantes que asisten a la Universidad del Caribe.

