AEROPUERTO LAS AMÉRICAS. Cuadros vacíos, letras mutiladas y columnas deterioradas, es el panorama que se observa en la avenida Ruta 66 donde estaban colocadas chapas de bronce con los nombres de 30 países con los cuales República Dominicana mantiene relaciones diplomáticas.
Las chapas, que de acuerdo a personas consultadas tienen un valor millonario, fueron a parar en poder de malhechores, quienes también han ido desmantelando poco a poco el monumento levantado en la misma vía en honor al doctor José Francisco Peña Gómez.
Desde la entrada del aeropuerto hasta unos 200 metros de arribo y salida de los pasajeros, el Ministerio de Relaciones Exteriores había colocado chapas con los nombres de cada una de las naciones con las cuales el país mantiene nexos diplomáticos.
Sin embargo, todas desaparecieron como por arte de magia y ahora lo que se presencia son cuadros vacíos, nombres y letreros mutilados y deterioro de las columnas donde se identificaban cada uno de los países amigos de República Dominicana.
Entre ellos, Argentina, El Salvador, Honduras, Guatemala, Panamá, Venezuela, Cuba, Haití, Chile, México, Perú, Canadá, Estados Unidos, España, Francia, Italia, con los cuales el país mantiene relaciones diplomáticas.
Personas relacionadas con las actividades del Aeropuerto de Las Américas consideran lamentable la desaparición de las chapas con los nombres de las diferentes naciones, y recuerdan lo hermosa que lucía la vía cuando eran encendidas las luces en la noche.
Lo que está pasando en nuestro país no tiene comparación, esta situación de delincuencia que nos azota, jamás se había visto en la historia nuestra, dijeron los consultados, abogando porque la justicia sea más severa contra los malhechores.
A la sustracción de las chapas se añade el desmantelamiento de la estatua en honor al fenecido líder del Partido Revolucionario Dominicano, José Francisco Peña Gómez, que fue levantada en la misma avenida que comunica con el Aeropuerto de Las Américas.
Residentes en La Caleta, zona donde está el monumento, dijeron que es muy poco lo que queda de la estatua, debido a que los ladrones cargaron con la mayoría de los componentes de bronce.
Se recuerda que también el Parque Nacional de La Caleta y el Museo Arqueológico, que existía en el lugar, fueron azotados por delincuentes, quienes cargaron con importantes piezas indígenas, muñecas de bronce, cables y bombas eléctricas.

