El Nacional
El puente Profesor Juan Bosch, construido hace siete años, se cae a pedazos por falta de mantenimiento y por el robo sistemático de sus luces, instalaciones eléctricas y parte de sus estructuras de hierro.
El último robo fue cometido hace dos días cuando los ladrones desprendieron una traviesa de hierro de más de tres metros.
Desde hace meses los depredadores roban periódicamente parte de la baranda norte del puente, la que está en peores condiciones por falta de mantenimiento y los robos.
Más de 90 metros de esa baranda han sido robados, a causa de lo cual los peatones que circulan por ese lado corren el riesgo de caer al vacío.
Un residente en Guachupita dijo que los ladrones tiran los pedazos de hiero de la baranda hacia la parte baja del puente donde la cortan con seguetas y luego la transportan en camionetas para venderlos como chatarra.
También el sistema de alumbrado del puente ha sido desmantelado casi totalmente, especialmente en el lateral norte.
En una ocasión el fotógrafo Franklin Guerrero observó a varios hombres enrollando los cables internos del alumbrado del puente, después de haberlos cortados en dos puntos.
Guerrero trató de que una patrulla de la Policía interviniera, pero cuando regresó los ladrones ya se habían llevado los cables.
El robo de metales no sólo se registra en ese puente, sino en todo el Distrito Nacional, especialmente debajo de los elevados, donde las instalaciones eléctricas y verjas fueron robadas hace mucho.
También las tapas de filtrantes, registros telefónicos, eléctricos y de telecable han sido sustraídos en casi todos los sectores de Santo Domingo.
Hace dos años la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) cuantificó que alrededor de dos mil tapas de hierro de filtrantes y del sistema de alcantarillado fueron robadas.

