TAMPA. Los hombres encargados del peligroso acto de cerrar encuentros operan bajo la constante amenaza de que su equipo quede tendido en el terreno, de ser enviado a las menores e interrogantes sobre su estado físico y mental.
Para estos lanzadores, las dolencias significan una ardua rehabilitación. Para sus clubes, significa que deberán hacer ajustes.
Primero debes superar el tiempo de tristeza, manifestó el dirigente de los Rojos, Dusty Baker, quien perdió a su nueva adquisición Ryan Madson, también por una dolencia en el codo, durante los Entrenamientos de Primavera. Después de esa desdicha debes encontrar una solución. Así empiezas a mover las fichas en tu cabeza — qué puede funcionar en cierta situación, quién le sigue y todo eso.
Baker indicó que prefirió irse con Sean Marshall, con pocas oportunidades cerrando juegos, por encima de Logan Ondrusek, quien solamente ha cerrado en las Ligas Menores. Marshall hasta ahora tiene cuatro rescates en igual número de oportunidades.
Los Rays le han dado la oportunidad al dominicano Fernando Rodney, quien lleva de 6-6 y tiene experiencia en ese papel con los Tigres y los Angelinos. El quisqueyano Francisco Cordero tiene de 2-2 con los Azulejos, luego de encargarse del noveno capítulo en su carrera con los Rangers, Cerveceros y Rojos. Los Nacionales han dividido las obligaciones entre Brad Lidge (de 4-2), experimentado taponero con los Astros y Filis, y el venezolano Henry Rodríguez (de 5-5).
Las oportunidades de rescate han sido escasas para los Gigantes, pero el piloto Bruce Bochy ha decidido irse con el dominicano Santiago Casilla, el puertorriqueño Javier López y el mexicano Sergio Romo según la situación.

