NUEVA YORK. Comparecerá esta tarde ante una Corte Federal el empresario artistico Franklin Junior Martin Romero, dueño del destacado grupo Aventura, luego de ser arrestado por miembros de la Policía Internacional (INTERPOL).
Martin Romero, propietario además del sello discográfico Premium Latin Music, fue aprehendido por agentes de la INTERPOL que dieron cumplimiento a una orden de arresto emitida en su contra en el 2000, cuando emprendió la huída hacia la República Dominicana luego de ser incriminado en una causa criminal.
Su arresto se produjo cuando intentaba entrar a la República de Panamá desde donde fue trasladado al aeropuerto Liberty, de Newark, Nueva Jersey y luego de 10 años de mantenerse profugo comparecerá hoy ante los tribunales judiciales estadounidenses, de acuerdo a lo informado por la Fiscalia Federal, la cual no especificó el móvil en materia criminal de las imputaciones.
Reporteros de El Nacional contactaron, vía telefónica, la oficina de la empresa disquera Premium Latin Music, Inc. en Santo Domingo, pero la secretaria los remitió donde la licenciada Marty Cuevas, quien representa legalmente a Martin Romero. La jurista no había respondido al momento de procesar esta información dos llamadas a su teléfono.
Premium Latin Music ha realizado trabajos de promoción y contrataciones con artistas que han trascendido la geografía dominicana, entre ellos el bachatero Anthony Santos, Michelle Mazo, Baby Q & MV, LD & Jhoni, Wason Brazobán, Heddy Herrera, Rita Indiana, Tony Fox, Rubén Ariel, El Jefrey, El Cupido de la Bachata, Enrique Féliz, Amares, Ephem y Charlie Mosquea, entre otros.
En sectores ligados a las actividades artísticas y musiciales se hicieron distintos comentarios en esta ciudad con relacion al arresto del empresario artistico.
Acusación
Franklin Romero fue acusado de actuar como el traficante de la red en Nueva York. El grupo ganó millones de dólares con las operaciones, señalan los documentos.
El resto de los acusados son Cortés, Carlos Barrero, Nelson Ospina, Jorge Tejada, Juan Santos, Héctor Ramírez, Pompilio López y Daniel Ospina. El grupo decidió organizarse en julio de 1999 y distribuir la droga en diversas zonas de los distritos neoyorquinos de Brooklyn, el Bronx y Manhattan, según los documentos. Barrero era el líder de la operación de lavado de dinero.
Estas sumas se introducían en maletas o en bolsas y eran intercambiadas en lugares ya decididos», dice la acusación.
El propósito de estas transferencias era permitir la repatriación de las ganancias por narcóticos a Colombia, a través de giros postales y otros mecanismos financieros, de una forma que encubriera el hecho de que el dinero eran ganancias por narcóticos.

