Willenny Contreras, de ocho años, quien cursa el tercer curso en la escuela primaria de La Barquita, en Los Mina, saca con un escobillón el agua dejada dentro de su vivienda por la última crecida del río Ozama, causada por las lluvias de la tormenta tropical Chantal. Esta mañana decenas de familias continuaban con sus casas anegadas, con basura y lodo y con sus ajuares en lugares altos en espera de que las aguas continúen bajando de nivel. A media mañana de este sábado 26 familias seguían refugiadas en el centro comunal de la capilla San José.
