Hay personas que viven situaciones extremas, situaciones tan difíciles que hacen que uno se pregunte cómo van a continuar con sus vidas.
Situaciones que las obligan a sacar todas sus reservas, apostar todas sus fichas. Situaciones que terminan marcando el sentido de sus vidas.
Los ataques que desde la sombra que coordina una importante oficina de abogados políticos contra funcionarios considerados colaboradores cercanos al presidente Danilo Medina, en realidad procuran afectar la imagen del mandatario, pero quienes lo orquestan carecen del valor y la entereza suficiente para hacerlo de frente.
El ejemplo más reciente es el dirigido por el propietario de un pequeño canal de televisión, que recién salió de la cárcel, donde estuvo acusado de golpear de manera brutal a su esposa, con la que llevaba 30 años de casado.
Es cobardía usar a terceros en interés de dañar honras, como también lo es golpear a mujeres y niños
Los ácidos y soeces comentarios contra Indotel, entidad dirigida por uno de los cercanos al mandatario, y que son repetidos como gallaretas por un locutor con vocación pediátrica, debido a sus afectos por los niños, procuran salpicar la gestión del presidente Medina y no al funcionario en cuestión.
Generalmente cuando se carece de la razón se recurre a la inventiva, sin importar el prestigio social y político de los afectados, hacia ahí se encamina la sociedad dominicana, en caso de que alguien no le ponga freno a las constantes difamaciones en los medios de comunicación.
Sin embargo, al parecer, hay gente que no entiende la diferencia entre golpear a una mujer indefensa que enfrentar una estructura política y de poder. De seguro que los resultados serán diferentes y el tiempo así se lo hará entender.
No es lo mismo el amo que el perro, eso lo entendemos todos, de modo que los perros serán salvaguardados pero el amo en su momento deberá responder por las acciones de los canes.

