Mientras el ministro de Salud Pública defendió este viernes las autopsias a cadáveres descompuestos en Santiago próximo a canales de riesgos, el ministerio público prohibió la medida por ser inaceptable moral y socialmente.
El fiscal adjunto en Santiago, Miguel Ramos, decidió poner fin a esas acciones, porque la gente, especialmente menores, pueden verla tanto en el lugar donde se realiza como por televisión, y eso es un mensaje negativo.
En titular de Salud Pública, doctor Bautista Rojas Gómez, definió como casos aislados las necropsias practicadas a un menor y a una mujer cuyos cuerpos se encontraron descompuestos flotando en dos canales de riego.
Desde hace varios días se ha convertido en una rutina el practicar necropsias a la vista de los curiosos, debido a que la dirección del hospital José María Cabral y Báez, donde se ejecutan los experticios, decidió prohibir que se hagan a cadáveres encontrados en estado de descomposición.
Explicó que a todos los cadáveres que se encuentran putrefactos se le practica la autopsia en el mismo lugar, medida que afirmó está establecida en la ley.
Todos los cadáveres que se encuentran descompuestos, se le hace la autopsia en el mismo lugar. Eso es de ley, y los médicos patólogos toman las medidas preventivas de lugar para evitar contaminación, subrayó el ministro de salud.
Mientras que el fiscal adjunto, Ramos dijo que el Ministerio Público decidió prohibir esa práctica porque la gente, especialmente menores, pueden verla en el lugar donde se realiza como por televisión, y eso envía un mensaje negativo, incluso puede incentivar a hechos delictivos, en vista de que se pierde el respeto por la vida.
Admitió que legalmente los forenses pueden ejecutar autopsias en los sitios donde se encuentran personas fallecidas pero moral y socialmente es inaceptable, pues en lo adelante deberán realizar ese trabajo en lugares adecuados y privados.
Al oponerse resueltamente a que el cuerpo del niño Ovalles Martínez la tarde de ayer corriera la misma suerte, Ramos logró que fuera llevado a una morgue que funciona en el cementerio Cristo Redentor de esta capital.
El impasse surge tras la decisión de los médicos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses en Santiago, de practicar autopsias en los lugares donde aparecen cadáveres, tras Ramos ayer oponerse a esa práctica, al cuerpo del niño Jhon Wilmy Ovalles Martínez de 8 años, hallado flotando en el canal de La Delgada, en Villa González.
A inicio de esta semana se rescataron del río Yaque del Norte, el cuerpo de un hombre aún no identificado, y dos días después el cadáver de la empleada privada Miosotis Cabrera Hernández, de 25 años.

