El Hemocentro Nacional, cuyas instalaciones fueron entregadas ayer por la vicepresidenta de la República al Ministerio de Salud, constituye un gran paso de avance en los esfuerzos por superar el déficit en la recepción y suministro de sangre y hemoderivados requeridos por pacientes de hospitales y clínicas.
Apenas un 20% de la sangre que se colecta en el país proviene de donación voluntaria, lo que convierte en un verdadero drama conseguir una pinta de sangre para salvar una vida en cualquier centro hospitalario, aun en los casos que se requiere la presentación de donantes para suplir el requerimiento.
El moderno centro, ubicado en la Ciudad de la Salud y construido mediante una alianza entre el Gabinete de Políticas Sociales, Salud Pública y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tendrá capacidad para procesar 400 pruebas en una hora y atender de manera simultánea a diez donantes.
Para que se tenga una idea de la trascendencia de esa obra, basta decir que el déficit de sangre supera las 200 mil unidades al año, en tanto que la mayoría de las donaciones se realizan bajo el sistema de reposición, por lo que la gestión para conseguir tan vital líquido constituye un verdadero viacrucis.
No resulta fácil hacer entender a la sociedad dominicana que con la donación voluntaria y recurrente de sangre se contribuye a salvar vida, que puede ser la propia o la de cualquier pariente, por lo que la puesta en funcionamiento de ese centro ayudará a crear y consolidar conciencia sobre ese acto de solidaridad.
El Hemocentro Nacional operará una red de 16 bancos de sangre ubicados en diferentes hospitales, que suplirán directamente al paciente el plasma requerido, lo que pondría fin al angustioso periplo que deben realizar para conseguirlo.
Aunque las instalaciones puestas en funcionamiento por la vicepresidenta Margarita Cedeño y el ministro Rafael Sánchez Cardenas fungirá como rectora en la captación y distribución de sangre, ese proyecto solo tendría el alcance deseado si todos los ciudadanos asumen el compromiso de convertirse en donantes.
El Hemocentro Nacional administrará garantía de supervivencia que en algún momento requerirá nueve de cada diez pacientes, por lo que el compromiso de la sociedad dominicana será el de suplir las 280 mil unidades de sangre al año que se requieren para salvar vidas.

