GOODYEAR. Arizona (Del Cleveland Plain Dealer).- Un coach de banco en el beisbol puede ser ignorado un día y ser el poder detrás del trono el siguiente.
Su trabajo es dar al dirigente dos juegos de ojos en lugar de uno. No sólo debe manejarse con él, sino contra él. Un coach de banco pude ser el mejor amigo del dirigente en el cuadro de coaches, pero en el noveno episodio de un juego apretado, él puede convertirse en abogado del diablo.
Este año Sandy Alomar Jr., estará en ese rol después de dos años de ser el coach de primera base del dirigente Manny Acta. El está remplazando a Tim Tolman, quien salió al final de la campaña pasada debido a enfermedad. Tolman, batallando con el mal de Parkinson, está en el campo esta primavera para aconsejar a Alomar. El tiene una larga historia con Acta, dirigiéndolo en las ligas menores con Houston y coachando con él en Washington y Cleveland.
¿La clave para llevarse bien con Acta?
Nunca mencionarle su carrera como jugador, dijo Tolman con una risotada.
La posición de coach de banco está a un paso de ser un dirigente de liga grande. En los dos pasados años, Alomar se ha entrevistado con los Cachorros de Chicago, Boston y Toronto para posiciones vacantes de dirigente. Esa es aún su meta, pero ahora mismo está ocupado aprendiendo su nuevo trabajo.
He aquí el consejo que Acta le dio nunca pares de hacer sugerencias.
Puede que me digas 10 cosas, pero solo porque solo haga una de las 10, no significa que no estoy escuchando, dijo Acta.

