La Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado) ha sido uno de los entes más afectados por la veda de Haití a 23 productos a través de la frontera. Sin embargo, su presidente Blas Peralta se ha excedido tanto con el bloqueo del gremio del paso fronterizo como con su oposición a que se explore una salida del conflicto por medio del diálogo.
Peralta está en su derecho de considerar que el Gobierno no debe humillarse ante la renuencia de las autoridades haitianas para levantar la veda. Olvida, tal vez por los procedimientos que ha utilizado para hacer valer sus presiones, que la diplomacia es la manera más civilizada que tienen los países para abordar conflictos como el que ha surgido en el intercambio comercial.
Suerte que las autoridades dominicanas desestiman posiciones como la de Peralta, quien es evidente que sangra por la herida, dado que el gremio de camioneros es uno de los sectores más afectados con la insensata prohibición de los haitianos.

