La casa de una familia integrada por 16 niños huérfanos fue saqueada en la madrugada. De su interior los delincuentes cargaron con un saco de arroz, 15 libras de habichuelas, un galón de aceite, dos cartones de huevo y dos celulares.
La información la ofreció la señora Juana Reynoso Queliz, encargada de los 16 huérfanos, como consecuencia del asesinato en julio del 2007 de las hermanas Santa y Cipriano Reynoso Queliz, a mano de un hombre identificado como Papito, quien también hirió a balazos a tres de los menores, para luego quitarse la vida de un disparo.
La Policía acudió al lugar, tras la señora Juana Reynoso Queliz, poner la denuncia sobre el particular, aunque a la fecha se desconoce el paradero de los delincuentes.
Agrega, además que los delincuentes se llevaron dos mil pesos que serían para comprar algunos uniformes y libros de textos para la escuela.
Además, los pillos aprovechando la oscuridad y la maltrecha vivienda, penetraron por una frágil ventana y empezaron a manosear varias de las niñas mientras blandían filosos cuchillos.
Ante la peligrosa situación, la señora Juana Reynoso Queliz, se ha visto en la necesidad de distribuir las niñas entre una tía, los vecinos y amigos, a fin de evitar que los malhechores vuelvan a penetrar a la casa en construcción.
La familia vive en el barrio Bella Colina, en la calle Clavel, número 29, en Manoguayabo, de esta capital.
Juana Reynoso Queliz vive con los 16 huérfanos junto a su esposo, un obrero de la construcción que todas las madrugadas sale en busca del sustento, aunque no siempre tiene trabajo.

