En lo que a las Grandes Ligas respecta casi siempre tenemos presente los jonrones que han decidido Series Mundiales.
Un botón de muestra es el histórico cuadrangular que Hill Mazerowski, intermedista de los Piratas de Pittsburgh y de las Aguilas Cibaeñas le bateó a Ralph Ferry, de los Yanquees de Nueva York, para dejar a los Mulos del Bronx en el terreno.
Ese jonrón, que me dolió en el alma, lo bateó el gran Mazerowski después de una reunión en la lomita entre Ralph Ferry el catcher Elston Howard y para que los discípulos de Penn, Venables, Drake, Lafitte y otros ganaran el Clásico de Octubre.
Ha habido otros jonrones históricos que no han decidido una Serie Mundial sino un pennant, como fue el caso del cuadrangular que Bobby Thomson disparó en 1951 para llevar a su equipo, los Gigantes de Nueva York, a ganarle a los Dodgers de Brooklin y así ganar el pennant de la Liga Nacional y pasar a la Serie Mundial.
Así como Ralph Ferry fue la víctima de Billa Mazerowski en este caso Ralph Branca fue la víctima del famoso jonrón de Bobby Thomson en el partido decisivo del Viejo Circuito.
Ralph Branca tuvo ese año record de 13-12 con efectividad de 3.26, jugando en total 12 temporada, con record de 88-68 y efectividad de 3.79.
Bobby Thomson jugó 15 temporadas, con 1779 juegos, 6305 turnos, 903 anotadas, 1705 hits, 267 dobles, 74 triples, 264 jonrones y promedio de 270. Empujó 1026 carreras.
Pocos recuerdan, por ejemplo, aunque ya no a nivel de jonrones famosos pero sí de batazos para decidir paso a la final, el célebre hit al lado izquierdo que disparó el dominicano Francisco Cabrera para llevar a los Bravos de Atlanta a una Serie Mundial. La víctima fue precisamente el equipo de los Piratas.
Aunque Bobby Thomson fue un gran jugador ofensiva y defensivamente, la historia lo recuerda por un batazo: el que definió la lucha de la Liga Nacional con miras a la Serie Mundial, y en momentos en que Gigantes y Dodgers jugaban en Nueva York, de donde se trasladaron a la Costa del Pacífico.
Un jonrón determinó que Bobby Thomson sería recordado por siempre.
En la histórica (guerra civil) ciudad de Savannah, estado de Georgia, acaba de morir, a los 86 años, el bateador que un jonrón de hace casi 60 años lo mantiene en la memoria histórica.

