Lo que tradicionalmente era un periodo de reflexión, recogimiento y actividades religiosas en República Dominicana se ha transformado en una jornada marcada por el luto, descontrol, ingesta de alcohol y fiestas.
Los datos consolidados del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) dicen desde el año 2010 a la fecha, a pesar de las medidas, se han registrado 479 fallecimientos durante los operativos preventivos del asueto de la Semana Mayor.
En ese intervalo, los accidentes de tránsito emergen como la causa principal de muerte, cobrando la vida de 379 personas, lo que representa un alarmante 79.12% del total, destacándose que la mayoría de estos siniestros involucran motocicletas.

El registro del COE identifica al año 2012 como el más letal del periodo analizado, con un total de 40 decesos, de los cuales 31 fueron producto de accidentes de tránsito en distintas calles y carreteras.
Semana
Previamente, los dos años anteriores, se produjeron cifras alarmantes de 62 decesos consolidados. En 2010, el operativo «Semana Santa por la Vida» cerró con 32 muertes, incluyendo 13 fatalidades vinculadas directamente a motocicletas.
Para el año 2011, la tendencia se mantuvo con 30 fallecidos, desglosados en 23 víctimas por choques vehiculares, cinco por ahogamiento y dos casos relacionados conla ingesta excesiva de alcohol.
En el 2013, la dirección del COE, encabezada por el general Manuel Méndez, quien aún permanece en el cargo, informó sobre 29 decesos, de los cuales 27 ocurrieron en distintas vías y dos fueron causados por asfixia por inmersión.
Dicho informe detalló además que 556 personas resultaron afectadas, destacando 134 casos de intoxicación alcohólica que incluyeron lamentablemente a 12 menores de edad, sumado a 36 emergencias por alimentos.
Al año siguiente, la cifra de mortalidad subió a 33 personas, con 29 fallecidos en accidentes y cuatro por ahogamiento, mientras que el número de ciudadanos afectados por incidentes viales se elevó drásticamente a 787.
El 2015 se sumó a la cronología sangrienta con 30 muertes, donde 26 fueron viales; además, el COE alertó sobre 249 intoxicaciones alcohólicas, revelando que 35 de los afectados eran menores de edad en situación de riesgo.
Una leve mejoría se percibió en 2016, cuando el reporte final descendió a 23 fallecidos, distribuidos en 18 muertes por accidentes de tránsito y cinco víctimas por asfixia en distintos balnearios del país.
La tendencia a la baja continuó en 2017, año en que se registró el mínimo de 15 decesos oficiales. De esos 11 ocurrieron en colisiones, confirmando nuevamente la vulnerabilidad de los motociclistas.
Sin embargo, el 2018 experimentó un retroceso con 30 víctimas, es notable que 13 de estas muertes ocurrieron en áreas sin mucha supervisión o balnearios prohibidos, que su no uso fue avisado con anterioridad por las autoridades de socorro.
Para el año 2019 se contabilizaron 33 fallecimientos totales, manteniendo la constante de que la gran mayoría, 29, fueron el resultado de incidentes críticos.
El año 2020 representó una excepción estadística única debido al confinamiento estricto por la pandemia de COVID-19, lo que resultó en la ausencia de operativos tradicionales y la inexistencia de muertes oficiales por asueto.
Tras la reapertura en 2021, la cifra volvió a 25 fallecidos durante el traslado masivo de vacacionistas hacia el interior del país, confirmando que 20 de esas vidas se perdieron específicamente en siniestros de transporte.
En 2022 el saldo fue de 34 víctimas, reportando el COE 187 accidentes de tránsito de los cuales 140 involucraron motocicletas, reafirmando esta causa como la principal letalidad del asueto de la semana mayor.

El acumulado del siguiente bienio 2023-2024 sumó 57 ciudadanos fallecidos. Solo en 2023 se registraron 30 muertes, 26 fueron atribuidas a la violencia vial en las autopistas.
Mientras que en el transcurso del 2024, se reportó la pérdida de 27 ciudadanos, con una preocupante estadística. De esos, 24 en accidentes, 19 eran conductores o pasajeros de motocicletas.
El pasado año 2025 cerró con 32 fallecidos, destacando que 26 de ellos fueron por incidentes en motocicletas, mientras que el resto se dividió entre atropellamientos, vehículos livianos y asfixia por inmersión.
Ayer el COE, respecto al operativo Semana Santa 2026: “Conciencia por la vida” detalló que el fallecimiento de 27 personas, 22 de tránsito y cinco por ahogamiento, lo que representa una reducción del 15.63 % respecto al año anterior.

