Cada día confirmo que el Acuerdo de las Corbatas Azules incluyó la destrucción o división del Partido Revolucionario Dominicano, porque tanto odio y rencor hacía dirigentes de la organización, no pueden ser casuales, ni sólo por la arrogancia y la ignorancia. El otrora poderoso PRD se debilita por el maltrato que reciben los dirigentes, militantes y simpatizantes, a los que se les trata como si fueran empleados de una empresa o súbditos de un rey. El que fuera el partido más democrático es ahora el menos democrático.
El PRD, hasta la llegada de Señor y Dueño, era de izquierda moderada; ahora está a la derecha de la derecha. (El rechazo constitucional al derecho de las mujeres al aborto terapéutico, es una muestra, igual que la línea bajada a los congresistas de aprobar el contrato con la Barrick Gold)
Lo que está pasando en todas las provincias, municipios y distritos municipales con las reservas, es frustrante y abusivo. Dirigentes que ganaron elecciones internas han sido despojados de las mismas. Las imposiciones de candidatos, sin méritos y sin capacidad, han creado una situación explosiva. Para ser candidato, hay que ser del agrado del Señor y Dueño del PRD. El transfuguismo no es justificable, pero muchos se han marchado porque se sienten traicionados y burlados.
Y mientras castiga a sus compañeros, le hace coro al gobierno. No hace oposición real. Si el narco-gobierno de Leonel Fernández, como lo calificó Hugo Tolentino Dipp, no está en peores condiciones, es por el apoyo que tácitamente le ha dado el Señor y Dueño. Si el PRD no saca como no sacará- por lo menos 20 senadores y cien diputados, es porque el Señor y Dueño trabaja arduamente para que el PRD pierda y el gobierno gane. Con los escándalos de corrupción y narcotráfico, crímenes y delitos que se producen todos los días, es para que el PLD no gane cinco senadores. Pero el Pacto de las Corbatas Azules, incluye garantizarle al presidente Fernández el control del Congreso, durante seis años, para que el próximo gobierno, llegue atado de pies y manos, y no pueda perseguir y castigar a los corruptos. ¡Hay que salvar al PRD! ¡Hay que producir una revolución interna para echar del partido a los fariseos! De lo contrario, el PLD, con Leonel o sin Leonel, se mantendrá en el poder por mucho tiempo. Salvar al PRD, evitar su destrucción o división, de algún modo es salvar al país.

