SANTIAGO. Fueron sepultados ayer en el cementerio de Jacagua los restos de una pareja de esposos y su hijo, un adolescente de 17 años, quien bajo los efectos de las drogas los asesinó a puñaladas y luego se suicidó, la noche del sábado en la localidad Los Almonticos, del distrito municipal Los Cocos.
Los restos de Marcos Antonio Pichardo, 61 años, Carmen Rosa Almonte Corniel de 47 y Manuel de Jesús Pichardo Almonte de 17 fueron velados desde las dos de la tarde del domingo hasta las cinco en la casa-club de la comunidad, por donde pasaron vecinos y familiares consternados por la tragedia.
Antes del entierro, a las seis de la tarde, fue celebrada una misa de cuerpo presente por el párroco de la comunidad, el sacerdote católico Wander Polanco.
Pichardo Almonte utilizó un machete-cuchillo de unas 15 pulgadas de largo para asesinar a sus progenitores cuando dormían.
Los cadáveres, de acuerdo al informe preliminar, fueron encontrados por otro de los hijos de la pareja, identificado como José Luis Pichardo Almonte, de 20 años, quien dio parte a las autoridades.
El homicida era considerado como un consumidor rebelde porque tenía conflictos en el seno familiar, supuestamente robaba y amenazaba a sus familiares para mantener el vicio de las drogas.
Las autoridades continúan profundizando las investigaciones con relación a la tragedia que ha enlutado a los residentes en Los Cocos de Jacagua al norte de la ciudad.

