Cortesía de Milqueya, presidenta del Decanato de Economía, disfrutamos la visita del economista Sergio Pascual, primer profesor economista de la promoción de 1976, de la UASD.
Sergio dejó una estela no solo de buenos economistas sino un leal alumnado que 42 años después lo recuerda con cariño y gran respeto. Con ellos y ellas dialogó en varios encuentros en los que tuvimos la suerte de participar donde nos advirtió sobre las tendencias de la economía mundial y su catastrófico devenir y sobre el hecho de que aquí, aunque se aproxima una recesión entre diciembre y enero, la población no parece darse cuenta de la gravedad de la situación.
Como el también español Ignacio Ramonet, en su reciente visita para recibir el Honoris Causa de la UASD, comenzó advirtiéndonos sobre el cambio climático. En España, dijo, el calor alcanzó dimensiones nunca vistas, y su efecto en las cosechas fue devastador porque a las temperaturas de 40 y 50 grados siguieron las granizadas.
Eso sucedió en toda Europa que ya comienza a horrorizarse con las implicaciones del desastre ambiental provocado porque 43% de los glaciares se ha derretido, entre otras razones porque China depende del carbón en un 46% para su energía y Estados Unidos, aunque no lo dice, en un 36%. Lo que eso significa para la capa de ozono del planeta es inconmensurable, y afirma que los únicos que están trabajando para evitar el desastre son Suecia, Noruega y Dinamarca, donde se invierte en energía solar y eólica, y en la desalinización de las aguas que a su vez produce energía, desde hace décadas.
Pregunta:
¿Por qué si Dominicana disfruta de sol y viento todo el año sus gobiernos no invierten en energía solar y de molinos, particularmente porque la reserva mundial de petróleo barato solo durará entre 20 y 30 y luego será mucho más caro? Y ¿por qué si existe una tecnología de desalinización de las aguas, que a la vez produce energía, Haití no se convierte en un jardín con el agua que puede irrigar sus desiertos?
Advierte sobre el capitalismo financiero y su atroz avidez acumuladora, el cual conducirá a la humanidad a su final porque no tiene límites y afirma que en USA hoy en día el conflicto es entre el capital industrial, representado por Trump, y el financiero.
Y sobre China, cuyo capitalismo feroz hacer palidecer al estadounidense. África, advierte, no ha dudado en aliarse con los regímenes más corruptos para apoderarse de la minería, practicando a lo interno, y donde va, la neo-esclavitud.
Solo, repite, si la inteligencia mundial se suma al rescate planetario y orienta la inmediatista acción política nos salvaremos. ¡Escuchémoslo!

