La veterana merenguera dominicana, Miriam Cruz fue recibida con aplausos y elogios en el restaurante Neptunos donde interpretó sus exitos.
Cosa de él, Es necesario y La carnada causaron sensación la noche del sábado cuando Miriam atabiada con un look muy sensual subió a tarima. El maestro Henry Jiménez, ganador de un Grammy americano y dos Gammy Latino, ademas de arreglista de los recientes éxitos de la cantante, dirigió la orquesta con magistrial desempeño. Canciones de los años 80 y 90 como Juana la cubana, Sin él, El negro y Tu boquita encendieron la pista que fue iluminada por una luna agigantada, fenómeno natural que hizo la noche más romántica. La pequeña Miriam saludó al público en varias ocasiones compaciendo sus peticiones donde estuvieron La loba, Pequeñas cosas, Con agua de sal y Oye.
La artista que le canta a los amores prohibidos tuvo buena acogida en la exclusiva sala de conciertos y presentaciones de Boca Chica. El cual se prepara para su próxima fiesta el sábado 26 de mayo con Wason Brazobán con motivo a las madres.
Durante el concierto, un detalle sorprendente de la noche fue cuando desde un establecimiento cercano los asistentes a una boda cantaban y vociferaban peticiones para la cantante quien los invitó a cruzar hacia Neptunos a disfrutar de la fiesta. Un set de 12 canciones compuso el concierto Miriam Cruz on the Beach, producido por el jóven empresario Ramses Peralta.

