Béisbol, cambio de rumbo
Al abrir los periódicos de ayer, los dominicanos recibimos dos informaciones que nos impactaron positivamente. Leímos con inocultable alegría que se cumplía un año más de ajusticiamiento al sátrapa Rafael Leónidas Trujillo Molina y por lo tanto festejábamos el día de la libertad.
Y contrario al fastidioso tema de la ley de partidos, nos encontramos con las gratas declaraciones del empresario Felipe
Vicini, donde anunció de manera formal la creación del Programa Olímpico Dominicano de Béisbol (PROBÉISBOL).
No hay dudas de que nuestras autoridades deportivas, empezando por el ministro de Deportes Danilo Díaz, han dado un gran paso. La disciplina del béisbol debe ser el buque insignia por razones obvias. Luisín Mejía o quien le sustituya en diciembre debe seguir dando apoyo institucional a este gran programa y agradecer el gesto de solidaridad del señor Vicini, que de seguro conquistará a otros empresarios. Estamos en presencia de un gesto patriótico. Hacer sigue siendo la mejor forma de decir, como decía el apóstol cubano José Martí. Don Felipe ya cuenta con el respaldo de Díaz y Luisín.
Sabemos que conquistará otros sectores importantes de la vida nacional para hacer posible las metas trazadas: mantener una buena posición en el ranking mundial y ayudar para que la República Dominicana clasifique a los Juegos Olímpicos de Tokío 2020.
Cuando las personas como Felipe Vicini se expresan, hay que tomarle la palabra. Fíjense que él no dijo que había que mejorar el rumbo del béisbol, sino, que había que cambiar
el rumbo, en una muestra clara e inequívoca de que esa federación no lleva el mejor rumbo. Pienso que se ha conformado un excelente grupo de hombres capaces y comprometidos con los mejores intereses del país: Moisés Alou, Manuel Luna, Kai Schoenhals, José Gómez y el soporte incondicional del presidente de la Liga de Béisbol Profesional, Vitelio Mejía.
El Movimiento Deportivo Nacional debe aplaudir
este paso agigantado que elevará sin dudas nuestro nivel competitivo y darnos el lugar que merecemos como país donde se producen tantos peloteros de talento.
Eternamente agradecidos. No habrá un dominicano que se quede sin aplaudir delirantemente el gesto, pero como el diablo no sabe por diablo, sino por viejo, sabemos que Don Felipe y la comisión que le acompaña en este proyecto, creará las condiciones para que la inversión garantice un retorno de calidad. Enhorabuena llega esa mano amiga al rescate de una disciplina que languidece en todos los sentidos bajo el mandato de Héctor -Tito- Pereyra. La mejor forma de retener valores agregados como Don Felipe, es haciendo las cosas bien y apostando a la transparencia. Auguramos éxitos a Felipe Vicini.

