Plan Estratégico 2018-2038
El desempeño de nuestra delegación en los recién finalizados Juegos Centroamericanos y del Caribe evidenció la calidad de nuestros atletas.
Son tan buenos, que aún y cuando sabemos que algunas federaciones no tienen ningún tipo de planificación, sus atletas resultan ser dignos representantes.
Yo no conozco ningún país en el mundo que haga cuantiosas inversiones, sin tener un retorno proyectado. Yo estoy convencido y vuelvo a reiterar, que el mayor aporte y el mejor legado que puede plasmar el ministro de Deportes Danilo Díaz, es dejar en vigencia el Plan Estratégico 2018-2038.
Por suerte, las relaciones del Comité Olímpico Dominicano, con Luisín Mejía a la cabeza y el Ministerio de Deportes, han sido muy buenas, pero los incumbentes pasan y las instituciones permanecen. Por lo tanto, se requiere, urge, se hace imprescindible por Dios, una política deportiva de Estado.
Sería imperdonable, que Danilo Díaz, al dejar esa posición, lo haga sin haber hecho una revisión de la Ley General del Deporte 356-05. Yo pienso que las condiciones están creadas para afianzar un verdadero marco jurídico y definir nuestra estrategia deportiva a largo plazo.
Duele en el alma saber, que el presidente de la Federación de Béisbol, el señor Héctor -Tito- Pereyra, esté tranquilo porque sabe, que a pesar de poner al país en ridículo, como el hazmerreír, nadie lo incriminará, porque adolecemos de un código ético, para sancionar la incompetencia.
Nuestras autoridades deportivas tienen que sentarse y definir de una vez y por todas una estrategia deportiva de Estado. Definir que queremos para los próximos 20 años. No en base a las medallas obtenidas ahora, sino en nuestras potencialidades.
En atletismo, por ejemplo, no obtuvimos muchas medallas, pero es una disciplina en la cual se pueden hacer proyecciones para poder competir con esas islitas que ya son potencias, en base a una planificación.
Pienso que ha sido una bendición el apoyo de Don Felipe Vicini, a través del CRESO, pero esas inversiones hay que optimizarlas en disciplinas de futuro. Insisto, para que no haya equivocaciones, no por las medallas de estos Juegos, sino en base a lo que proyectemos.
Como dice el viejo Leo Corporán, al Creso hay que cuidarlo como una tacita de oro.
En definitiva, creo que llegó la hora de dar el salto cualitativo que demanda el deporte nacional. Los cambios son dolorosos, pero hay que hacerlos. Siempre habrá “muertos”’ en el camino hacia la modernidad.
El deporte debe contribuir al bienestar social de nuestro país, como lo establece la Ley de Deportes y para que ésto sea una realidad, vamos a necesitar la integración absoluta y decidida del ministro Danilo Díaz, del Creso, en la persona de Felipe Vicini, de Luisín Mejía, presidente del COD y del presidente de la Federación Dominicana de Deportes Ecuestre, José Manuel Ramos, quien se proyecta desde ya como el sucesor de Luisín Mejía,
Guatemala ya lo hizo. Luego tocaré ese tema.

