Los retos del deporte
Por razones de honestidad, justicia y más bien orgullo patrio, debemos todos los que amamos el deporte, saludar a la Primera dama, Cándida Montilla de Medina y a todo su equipo que hizo posible, demostrar que la República Dominicana es un pueblo solidario y que cada día eleva su sentido de la inclusión social.
Una vez más, el amor y la confraternidad, como catalogó Leo Corporán este evento, superaron con creces la envidia, el rencor, la apatía, la ingratitud y todos estos antivalores que ha aportado esta mal entendida posmodernidad.
Doña Cándida y el ministro de Deportes Danilo Díaz, quien fue un soporte indispensable, merecen el respeto de los dominicanos. Las páginas deportivas de El Nacional dieron una amplia cobertura a tan digno acontecimiento y me place saludar sinceramente desde este espacio, los trabajos periodísticos que realizaron en conjunto los periodistas Rafael Martínez y Leo Corporán sobre la justa deportiva.
Fueron trabajos impecables, dignos de ser guardados como fuente de estudio para aquellos jóvenes que se inician en la carrera de periodismo en el deporte. El Mundial de Tenis de Olimpíadas Especiales concluyó con un sabor a juventud y compromiso de inclusión.
Demostramos que fuimos capaces de abrir nuestros corazones a 230 participantes y a 30 países que se llevaron experiencias inolvidables de la patria de Juan Pablo Duarte.
Ahora nos quedan dos grandes retos: Los XIV Juegos Nacionales Hermanas Mirabal, que aglutinarán a casi 4 mil atletas en una verdadera fiesta de la juventud dominicana. El 6 de diciembre se quedarán atrás: el pesimismo, la duda y el temor de que se podían montar unos Juegos contra vientos y mareas.
La tarea ha sido ardua, pero el rescate de estos Juegos, como los denominó una vez Danilo Díaz, está en marcha. Será un triunfo del trabajo en equipo y de la capacidad del ministro de Deportes de saber delegar las funciones. Cuando este trabajo salga a la luz pública, faltarán 12 días para rescatar un evento que se realizó por última vez en el 2006 en Monte Plata.
El otro gran compromiso será el miércoles 5 de diciembre con las elecciones del Comité Olímpico Dominicano. Hay mucha preocupación en torno a esa entidad deportiva, otrora forjadora de grandes líderes y personas que siempre estuvieron conscientes de sus compromisos sociales.
Luisín Mejía, quien es el líder del movimiento y José Manuel Ramos, llamado a portar la antorcha del relevo, tienen un gran compromiso con esta sociedad. Hoy más que nunca se requiere de una unidad de acero en el movimiento olímpico.

