Luisín: ¿Se va o se queda?
Aunque algunas personas piensen que toco el tema a destiempo, no es así, no ha habido maneras de evitar que los federados y personas influyentes del deporte se refieran al tópico en cuestión.
El informe que manejo, es que el presidente de Comité Olímpico Dominicano, Luisín Mejía, está recibiendo presión de importantes sectores y sobre todo, de miembros del COD, para que termine su período de 4 años para el que fue electo.
Como es sabido por todos, el señor Mejía, emulando al excampeón mundial de ajedrez: José Raúl Capablanca, le propuso un pacto al veterano y aspirante a la presidencia del COD, Antonio Acosta (Colin), para que retirara su candidatura a la presidencia y se inscribiera
a la vicepresidencia, con la promesa de que renunciaría en el 2020.
Son muchos los que apuestan a que ese “pacto” podría abortar, pues Luisín sigue recibiendo presión, aunque se le nota más enamorado que nunca del carguito.
Es innegable que el señor Acosta, cual si fuera un Bobby Fischer en su etapa de madurez, movió una ficha en su ajedrez: suicida para algunos y salvadora para quienes se inscriben en el pensar de que el hijo de Baní se retirará en el 2020, a pesar de que algunos de sus amigos lo han “amenazado” con retirarle la amistad si renuncia al puesto.
Antonio Acosta es un veterano de mil batallas. Ha alcanzado todas las posiciones dirigenciales y sólo espera llegar al COD para cumplir su sueño. Sin embargo, el panorama indica, que el nuevo vicepresidente del COD tendrá que mover nuevas fichas en su ajedrez para cambiar
la reticencia de algunos dirigentes clave.
Algo que no se descarta, es que Antonio Acosta vuelva a retomar el diálogo con su fiel y antiguo director operativo: Junior Arias Noboa, quien se mantuvo durante ocho años siendo la fuerza de choque
y ejerciendo un papel primordial en el proyecto del señor Colin.
Como es de conocimiento público, el amigo Noboa alegó que nunca fue consultado para el famoso pacto con Luisín
y optó por echarse sobre sus hombros, el proyecto que busca llevar
a José Manuel Ramos, presidente del ecuestre, como jefe del COD.
Junior y Ramos, entre otros dirigentes, lograron conformar una gran fuerza y obtuvieron el voto de 27 federaciones.
Aunque Arias Noboa y Ramos lucen en bajo perfil, lo cierto es, que nunca han dejado de conversar con quienes les favorecieron con el voto y otros federados. La política deportiva también es el arte de lo posible, por lo que, pienso que vendrán nuevos acuerdos: ya sea para forzar la salida de Luisín Mejía o para confirmar su estadía hasta el 2022.

