Sencillamente, inaceptable
Percibo que el presidente del Comité Olímpico Dominicano, Luisín Mejía, está haciendo un esfuerzo serio por relanzar esa institución.
Y se puede, claro que sí. A pesar de tener dos o tres figuras decorativas que sólo buscan fotos,
y siempre están posando como si fueran biscuits de porcelana china, esa entidad cuenta con figuras que tienen toda una vida en el deporte y han acumulado la experiencia para hacer del COD una institución modelo.
Sin embargo, lo que acaba de acontecer en la Federación Dominicana de Béisbol (Fedobe) hace que las esperanzas se vuelvan añicos.
¿Y cómo es posible, que el dirigente deportivo Juan Núnez, anuncie que asumirá la presidencia de la Fedobe, tras la muerte de su presidente, Héctor -Tito- Pereyra, y el COD haya permanecido en silencio, a sabiendas de que viola todos los procedimientos?.
Sencillamente, es inadmisible, intolerable, inaceptable, reprochable, injustificable y una falta de respeto a nuestras autoridades, el que Juan Núnez, antiguo secretario general de Fedobe, quiera acomodar los estatutos de esa federación para hacerse un traje a su medida y alzarse con el santo y la limosna.
Eso es indefendible, además de que manda un ejemplo perverso de que en este país se puede todo, como si estuviéramos en el Macondo de Gabriel García Márquez o en la isla de Robinson Crusoe de Daniel Defoe.
Es muy reciente para olvidar, que en las elecciones de diciembre del año pasado, Juan Núñez fue electo como secretario general de Fedobe y los estatutos de esa entidad y de todas sus asociaciones, establecen que a falta del presidente, le corresponde asumir al primer vicepresidente. ¿No es así , Antonio Acosta, Colin?.
Entonces, es indefendible el que Juan Núñez pretenda burlarse, reformando los estatutos de una manera ilegal, por cuanto tendría que hacer una nueva reincorporación de la federación y dar los pasos pertinentes a través de la Procuraduría General y aún así, es inaceptable, pues crearía una perniciosa jurisprudencia que motivaría al desorden.
Este artículo no tendría razón de ser y las comisiones que se preparan para impedir legalmente ese desatino, tampoco, si Luisín Mejía y tantos veteranos que tiene a su lado, lo hubiesen desautorizado tan pronto y dio las desafortunadas declaraciones.
El presidente de la Federación Dominicana de Béisbol lo es José Canó Soriano, el padre del astro de béisbol, Robinson Canó, quien fue juramentado como primer vicepresidente.
No es posible relanzar al COD, permitiendo esas truchimanerias. Es más, el momento es adecuado para transparentar esa entidad y destapar esa olla de grillo, de la cual Juan Núnez ha sido parte esencial desde hace más de 20 años. Presidente Luisín, haga respetar el juego limpio, antes que se le adelanten las leyes dominicanas.

