Fedobe: Una vergüenza
Desde Wolfgang Goethe hasta Carl Jung, el hombre ha emprendido una búsqueda incesante por definir satisfactoriamente el concepto de felicidad. Ha sido difícil, pero casi todos han coincidido en la relatividad del concepto. Lo que podría causar felicidad en una persona, bien podría llevar tristeza a otra. Un caso práctico ocurre en el ámbito del Comité Olímpico.
Por ejemplo, pareciera como si a Luisín Mejía le causara felicidad, ver al señor Juan Núñez, violentar todos los procedimientos y burlar la legitimidad de un proceso electoral celebrado en mayo del 2018 donde el señor Núñez fue electo secretario general.
Nada justifica, al menos que sea mediante un acto de marrullería o truchimanería que un año después, quien fue votado para secretario general, sea »juramentado como presidente de esa federación. Si eso le causa felicidad al presidente del COD, Luisín Mejía, a mí me provoca tristeza y alegría.
Tristeza al ver que un miembro del COI permita ese acto deleznable y alegría por poder denunciar esas actitudes reprochables que nunca hubiesen sido aceptadas por Wiche García Saleta ni por Napoleón- Polón- Muñoz. No menciono al siempre admirado, doctor José Joaquín Puello, pues está vivo y en salud y sé que en cualquier momento rompe el silencio y denuncia este mal precedente.
. ¿ Por qué dejar sin efecto un proceso electoral que se llevó a cabo hace apenas un año? ¿Por qué querer imponer mediante truchimanería estatutaria a un secretario general, que por su experiencia, lo que debiera es estar ocupado en preparar los informes económicos del clásico mundial del 2017 que todavía lo estamos esperando?.
Tengo la información de que hay miembros del COD que han manifestado que dejar a Juan Núñez como presidente de FEDOBE, es crea un mal precedente. Los que quieran callar están en su derecho, pero mientras el editor deportivo de estas páginas me lo permita, seré un crítico acerbo de estas maniobras que ponen es tela de juicio la autoridad de Luisín Mejía, como presidente del COD y miembro del COI.
Ahora más que nunca cobra importancia el diálogo sostenido entre el presidente Danilo Medina, Don Felipe Vicini y el ministro de deportes, Danilo Díaz, sobre la ley de deportes. En momento en que el COD apadrina estas inconductas de gente que quieren entronizarse en los cargos de mala manera, alguna ley debe autorizar a suplir la falta de autoridad del Comité Olímpico. A mi entender, debe ser el Ministerio de Deportes, como ocurre en otros países con menos desarrollo que el nuestro.
Lo menos que puede hacer el Ministerio de Deportes y el amigo Danilo Díaz, es retener los fondos a la FEDOBE, para que cuando vengan los requerimientos legales de Riccardo Fraccari, presidente de la confederación de béisbol y softbol, el Movimiento Deportivo pueda decir: el COD falló, pero nuestro Ministerio de Deportes asumió la responsabilidad.

