Deportes

Siempre con la verdad

Siempre con la verdad

Ramón Rodríguez

Un nidal de intrigas
El deporte dominicano se ha convertido en un nidal de intrigas. De los impuestos de los dominicanos salen millones, millones y millones para sustentar las actividades deportivas.

Una gran parte de esos recursos están destinados a los compromisos del Comité Olímpico Dominicano y sus federaciones.
Es inconcebible pues, que habiendo tenido la República Dominicana una gran actuación en los Juegos Centroamericanos de Barranquilla, Colombia, con 107 medallas: 25 oro, 29 plata y 53 bronce, eso se haya olvidado tan pronto. Y qué decir de nuestra participación en los Panamericanos de Lima, Perú.

El domingo 18 de agosto, el connotado periodista de El Nacional, Rafael Martíez, tituló: “El pueblo rinde gran tributo a sus atletas”, y en uno de sus párrafos dice que el pueblo “saboreó cada una de las cuarenta medallas: 10 de oro, 13 de plata y 17 de bronce. El amigo Martínez no se anduvo con rodeos y dejó ver claramente que el pueblo dominicano trató
a sus atletas como héroes deportivos.

El Comité Olimpico Dominicano, encabezado por su presidente Luisin Mejía Oviedo, sorprendió al país y al mundo, pues ya vivimos en una aldea global, emplazando al Ministerio de Deportes, que dirige Danilo Diaz, a enfrentar, según él, la grave crisis que padecen las federaciones.

El señor Mejía, junto a las federaciones, demandó un nuevo sistema en la distribución
de los recursos que reciben esas entidades.

Las informaciones que tengo, siempre de buenas fuentes, es que una gran cantidad de federados, argumentan que esas demandas debieron hacerse al inicio de la gestión de Danilo Díaz. Y lo más contundente: aseguran “Que aunque hay deudas creíbles y sustentadas en sistemas contables, hay otras fantasmales
y ficticias”.

Está claro: los federados que están haciendo las cosas correctamente, no quieren pelear por federados que han hecho el hábito de no liquidar sus recursos adecuadamente.

Tercamente he insistido, que el mejor legado de Danilo Díaz debe ser: dejar un instrumento jurídico que establezca las reglas de juego. Hay que darle vigencia a la ley 356-05, actualizarla para que garantice una cohesión entre Miderec
y el COD y más aún, la exigencia definitivamente de una política de Estado que aupe la aplicación de políticas públicas en el deporte.

Urge un relevo en el COD. Luisín Mejía y Antonio Acosta han sido grandes batalladores, pero van raudamente para los 70 años. Ambos deben hacer posible un proceso de transición sin traumas y promover a figuras jóvenes, como José Manuel Ramos, William Ozuna, Junior Arias Noboa, Rafael Uribe, Garibaldy Bautista, entre otros.

Danilo y Luisin han exhibido innegables logros. Juntos han profesado una unidad de acero. Jugar a la crisis es una estrategia sin sentido. El diálogo será nuevamente el mejor aliado de ambos.

Ahora bien: es innegociable la transparencia  y las cuentas claras en el sistema federativo. Eso pienso.

El Nacional

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