Danilo Díaz y el 2020
Siempre me ha parecido maravillosa una frase que en verdad no recuerdo si la leí de Harold Lasswell o de Don Juan Bosch, de que “Bajo ciertas condiciones, los hombres responden con las mismas fuerzas a las ficciones que a la verdad”.
A mí me parece genial, por todo lo interpretativo que envuelve. Personalmente, me incluyo en quienes responden con fuerza a las realidades.
Yo pienso que el ministro de Deportes, Danilo Díaz, tiene muchos logros que exhibir. Y esto ha sido posible, además del equipo que le acompaña, al entusiasmo con que asumió la encomienda del presidente Danilo Medina y claro está, por el apoyo que ha recibido del jefe del Estado.
Sé que el ministro Díaz ha manejado una agenda agotadora, pero lo
ha disfrutado, pues se identifica con lo que hace y podríamos decir que se ha hecho “omnipresente” en todas las actividades del deporte, desde la más pequeña hasta la más grande.
Quienes piensan que Danilo Díaz ha cabalgado sobre laureles, están muy equivocados.
Ha tenido que sortear situaciones difíciles, pues, manejar ese Ministerio a nivel nacional con tan escaso presupuesto y con una demanda creciente del sector deporte, no es tarea fácil.
Díaz ha logrado sobrevivir a los “atentados” de los federados, quienes en varias ocasiones lo han cercado con “puñales” ocultos.
Sin embargo, su gran capacidad de diálogo y de negociación lo han llevado a salir victorioso, siempre con la mano amiga de Luisín Mejía, quien bajo enfado y a regañadientes, finalmente opta por la armonía entre Miderec, COD y Federados.
Pienso que Danilo Díaz ha demostrado hasta la saciedad, que tuvo la capacidad en su gestión, de elevar los niveles del país en los compromisos internacionales que envuelven el Ciclo Olímpico.
Las pruebas sobran: 107 medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, Colombia. Los exitosos
Juegos
Nacionales, llevados a cabo en la provincia. Hermanas Mirabal.
Y para poner un broche de oro a la gestión, hay que sumar la histórica participación de los Panamericanos de Lima,
Perú, donde terminamos con 40 medallas.
Danilo Díaz no tiene nada que demostrar en esos aspectos. Sencillamente ha sido exitoso. Ahora bien, ¿Qué necesita el amigo ministro? Terminar bien el 2020
y para ésto, debe dejar en función, la Ley General de Deportes 356-05. Volver la vista a los clubes deportivos y culturales. Es más, el 2020 debe ser el año de los clubes.
Son los clubes que le dan sentido social al deporte. Y debe ser de alta prioridad, adecentar mediante un ordenamiento jurídico que contemple un régimen de consecuencias en el sistema federativo.
El país está cansado de que el Estado invierta tantos millones en el deporte olímpico y al final, la nación no recibe públicamente los informes técnicos y económicos. Y finalmente, es de rigor, invertir más recursos en el sur profundo. Esa debe ser una política de Estado.
Yo albergo esperanzas en que el ministro Danilo Díaz tomará en cuenta estas observaciones que hacemos de la mejor buena fe. Manos a la obra, señor ministro.

