Deportes

Siempre con la verdad

Siempre con la verdad

Ramón Rodríguez

Reflexiones para el 2017
El padre de América, Simón Bolívar, llevaba en  su alma un gran contraste, entendía el libertador “que un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”, pero a la vez, muchas veces se le escuchó decir: Que saber era un dolor, pero aunque duela, es responsabilidad ineludible, recordar a quienes forman parte del Movimiento Deportivo Nacional que el mundo hace años que viene cambiando en nuestros pies, impactando tremendamente en nuestra manera de pensar.

Después de la Guerra de Vietnam y los desajustes económicos del gobierno de Richard Nixon, hasta la reciente crisis financiera del 2008 que amenazó seriamente el sistema capitalista, todos los líderes mundiales han repensado sus teorías para sobrevivir en este mundo cambiante. Pero ese fenómeno no es obra exclusiva de la Política, del Arte, sino también del deporte.
Es por eso que me duele observar a algunos de los federados del país, dar palos a ciegas, cuando en estos momentos, la presencia de Danilo Díaz en el Ministerio de Deportes les brinda la oportunidad de definir objetivos estratégicos para catapultar las federaciones y por ende el deporte nacional.

Es innegable que se ha apoderado un temor en los dirigentes federativos. Aunque el ministro de Deportes ha sido explícito y ha dado garantías de que nunca ha estado en juego la entrega de los recursos a las federaciones, algunos persisten
en confundir la Gimnasia con la magnesia y ya han sostenido algunas reuniones donde han planteado desacreditar la figura de Luisín Mejía, como presión para que pelee por algo que el ministro nunca les ha negado.

Es una tontería insigne disminuir el liderazgo de Luisín con chismes insignificantes o con propuestas irrespetuosas, como obligarlo  a renunciar. No exagero, mis fuentes son muy buenas. En la reunión escenificada en el COD con la presencia del ministro de Deportes, había planes contundentes contra el presidente del Comité Olímpico Dominicano. La oportuna
y precisa intervención de Danilo Díaz salvó la situación, pero esa pudo haber sido “La tarde
de los cuchillos largos”.

Carl Von Clausewitz, el maestro moderno de la guerra, enseñó que nunca debe pelearse en dos frentes. Hay federados que en estas reuniones  están sacando a relucir  las elecciones del COD que deberán escenificarse en el 2018. De hecho, en esta alocada carrera a destiempo, han salido a relucir nombres de personas que no tienen ni el tiempo, ni los méritos acumulados,
ni aval para representar al movimiento olímpico.

La dirigencia olímpica conoce a sus verdaderos líderes, desde Luisín Mejía hasta el más humilde
aspirante. Lo importante es que cuando Luisín Mejía no goce del respaldo de las federaciones, le sustituya, sin importar el nombre, un verdadero representante del movimiento olímpico, que tenga el tiempo
y los méritos acumulados.

Los logros de cualquier institución nunca serán por arte de birlibirloque, siempre serán resultado del trabajo tesonero y la planificación, como tantas veces ha señalado
el viejo Leo Corporán.

Insisto en que Danilo Díaz brinda la oportunidad a los federados de dar un salto de calidad, pero debe ser sobre la base del trabajo y no de la intriga.

Lo que más conviene al movimiento deportivo nacional es fortalecer el liderazgo de sus dos máximas figuras: Danilo Díaz y Luisin Mejía. Eso pienso.

El Nacional

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