Los Juegos Bolivarianos
La historia de la humanidad está repleta de históricos debates que han acelerado el avance de la vida en sociedad. Desde tiempos inmemoriales, los estudiosos ocuparon gran tiempo debatiendo el paso del del Mito a la Razón.
Las contradicciones y los debates cuando se llevan a cabo con un propósito común de mejorar, siempre son beneficiosos, así lo demostraron los inolvidables enfrentamientos teóricos entre el presidente Abraham Lincoln y senador por el partido demócrata Stephen Douglas.
En nuestro país se ha perdido la tradición de debatir, de discutir públicamente las ideas encontradas. Y eso está ocurriendo no solamente en el terreno de la política, sino en área deportiva.
En el Movimiento Deportivo Nacional, por ejemplo, hay dirigentes connotados, entre ellos algunos federados, que han planteado en escenarios públicos su desacuerdo con los Juegos Bolivarianos.
Algunos de esos dirigentes, en vez de plantear públicamente sus puntos de vista sobre los Juegos Bolivarianos que se celebran exitosamente en Colombia, con gran participación de la delegación dominicana, han preferido por lo bajo, fomentar una industria de chismes que en nada beneficia al deporte nacional. Algunos han planteado que la inversión en esos juegos es una pérdida de dinero
y otros han sostenido que ese evento no tiene sentido para el país.
Y yo me pregunto: ¿ Por qué esos importantes dirigentes no solicitan una reunión con el ministro de Deportes Danilo Díaz y Luisin Mejia el tema en cuestión? ¿Qué impide que nuestros técnicos se reúnan y expliquen en términos prácticos el porqué debemos participar?
Pienso que si hay una virtud que se le ha elogiado al ministro de Deportes y a los técnicos que le acompañan, es su capacidad para escuchar y consensuar, por lo que, mi recomendación, es que se abra un diálogo sobre nuestra futura participación en ese importante evento que aglutina países a los cuales nos enfrentamos, mayormente en Juegos Panamericanos.
Mi posición es clara como una tarde de verano. Nuestra delegación deportiva debe llevar nuestros símbolos patrios al rincón más apartado del planeta. Es el compromiso del Estado con nuestros atletas. El asunto es meramente económico.
Hace tiempo que vengo planteando que el Ministerio de Deportes necesita un presupuesto de 4 mil millones de pesos y en honor a la verdad, excepto Luisín Mejía y el COD, pocos federados se han manifestado al respecto. Veinte millones de pesos es un monto insignificante si se cuenta con un presupuesto de 4 mil millones.
Lo criticable sería que el Ministerio no cumpla con los eventos del año planificados o que no lleve a cabo la entrega del presupuesto acordado con cada federación y hasta donde estamos informados, los recursos están llegando a todas las federaciones.
La República Dominicana ya es parte de los juegos Bolivarianos. De lo que se trata es de luchar por un mejor presupuesto y planificar con anterioridad para evitar aquellos conflictos interminables que se presentaron entre Jaime David y Luisin Mejía en los Juegos Bolivarianos del 2013 celebrados en Perú.

