Muchas voces apagadas
El deporte es una actividad humana de alta categoría. De hecho, no creo que exista un vehículo tan eficaz como el deporte para ayudar a la familia a formar niños y jóvenes integralmente.
Lo que quiero significar, es que el deporte no está ajeno a lo que ocurre en nuestra sociedad. Sin embargo, nuestra dirigencia deportiva se mantiene en un estado de inmovilidad que contrasta con aquellos años duros del doctor Balaguer, en que los clubes deportivos y culturales defendían sus derechos adquiridos.
El liderazgo deportivo sigue envuelto en un individualismo y en una inercia decepcionante.
El caso más fehaciente de mi aseveración, lo constituye las declaraciones públicas que hizo el ministro de obras públicas, Gonzalo Castillo, sobre la supuesta solicitud al gobierno, vía obras públicas, de parte de la Liga Dominicana de Béisbol y los ejecutivos del Escogido y Licey, para que se construyera el estadio de béisbol en los terrenos del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
Aunque el doctor Vitelio Mejía negó categóricamente que existan tales planes y que tal solicitud nunca se hizo, entiendo que la dirigencia deportiva debió manifestarse enérgicamente ante ese globo de ensayo. No hubo dolientes. No hubo reacciones.
El presidente del Comité Olímpico Dominicano y su secretario general, el amigo Antonio Acosta (Colin), estaban muy ocupados en su acuerdo para “’seguir subío en el palo”.
El centro Olímpico Juan Pablo Duarte ha sido bárbaramente mutilado. Independientemente de lo cierto o no de las declaraciones del ingeniero Gonzalo Castillo, los federados, las asociaciones, los clubes, en fin, toda la pirámide olímpica debió hacerse sentir.
Aunque las voces del movimiento deportivo están apagadas, las hay autorizadas que no debieron faltar, como es el caso de Gerardo Suero Correa, quien no sólo fue un atleta del alta competición que nos representó en competencias internacionales, sino, que la federación que dirige (la de Atletismo) le ha otorgado al país grandes jornadas de gloria a través de Félix Sánchez y Luguelín Santos.
Otra disciplina que al igual que el atletismo se practica en el centro olímpico, lo es el taekwondo.
Esta federación que dirige Francisco Camacho tiene logros tangibles que nos han llenado de orgullo, primero con Gabriel Mercedes y ahora a través del súper atleta Luisito Pie. Pienso que su voz era importante para la ocasión.
Otro federado que ha venido ganando prestigio y que sin lugar a dudas ha sido exitoso, lo es el presidente de levantamiento de pesas, William Ozuna. Además de que sus atletas siempre brillan en competencias internacionales, a él se le ve como uno de los dirigentes llamados a dirigir el Comité Olímpico Dominicano cuando llegue la hora del relevo. Pienso que en lo adelante, el amigo Ozuna tiene que jugársela
y dejarse oír en defensa de los derechos adquiridos de la dirigencia deportiva. Ojalá y ese descuido de nuestra dirigencia, jamás se repita.

