Un nuevo aspirante al COD
Al autor de estos párrafos le ha llegado por medios confiables que el dirigente deportivo José Manuel Ramos aspirará a la presidencia del Comité Olímpico Dominicano (COD) para las elecciones de diciembre del año en curso.
El ingeniero Ramos es el presidente de la Federación de Deportes de Ecuestre, y a pesar de su juventud, se podría decir que es un veterano en el Movimiento Deportivo Nacional, pues ingresó como federado en el año 2000 y ya en el 2002 ocupaba un puesto en el COD, como tercer vocal.
Desde el 2006 ocupó la posición de tesorero hasta el 2014, perdiendo su intento de reelección al cargo por un voto, frente al también ingeniero Garibaldy Bautista, actualmente presidente de la Federación de Softbol.
Esta introducción nos da una idea clara de que no estamos en presencia de un novato en estas lides deportivas y por lo tanto, debe tener conciencia plena de que en estos momentos en que él presentará su propuesta formal al país, existe un acuerdo verbal oculto, puesto que no se ha hecho público, entre Luisín Mejía Oviedo y Antonio Acosta (Colin), presidente y secretario general respectivamente del COD, para las próximas elecciones de esa entidad.
El acuerdo contempla un apoyo a Luisín Mejía, quien deberá permanecer en la presidencia del COD hasta el 2020, dejándole el espacio mediante una renuncia al veterano dirigente Acosta, quien se ha proyectado por su trabajo y larga trayectoria como el líder emergente.
Hay quienes entienden que este acuerdo que se mantiene debajo de la mesa, aunque es un secreto a voces, podría quedarse en el marco teórico y abortar, si sus actores no aterrizan y actúan con responsabilidad ante la “clase” deportiva que merece mayor transparencia de sus líderes.
Desde esta trinchera de la verdad, creo que estoy en el deber de recomendar al nuevo aspirante al COD, José Manuel Ramos, que iniciar una campaña encarnizada contra Luisín Mejía y Antonio Acosta, no le brindará ningún beneficio.
El momento que vive el deporte no es para andar con un tanque de gas y un fósforo en las manos. José Manuel Ramos debe “pelear en el campo de las ideas, de las propuestas, de la innovación. Estar claro de que existe una coyuntura que no se cambiará con bravuconada, sino con el talento de saber asesorarse.
Por lo que el joven dirigente debe desde ya beberse un cafecito con el maestro Nelly Manuel Doñé.
Estoy convencido de que este paso que dará José Manuel Ramos le hace bien al deporte. Ojalá y otros jóvenes se motiven a mostrar su talento dirigencial. El deporte nacional requiriere un salto cualitativo de su dirigencia deportiva. Sólo que la política deportiva que ha establecido el ministro de Deportes, Danilo Díaz, ha sido la del diálogo,
el consenso, y sobre esa base es que tiene que proyectarse el presidente de la Federación de Ecuestre si quiere abrirse un espacio entre muchos federados que, aunque no se han atrevido a expresarlo, apoyan un cambio de mentalidad en el liderazgo deportivo nacional.
El terreno está fértil para que encienda en la pradera aquella chispa de
la que hablaba Mao Tse Tung, pero hay que reconocer de inicio, que Luisín Mejía y Antonio Acosta tienen aportes innegables en el deporte olímpico nacional. Eso pienso

