SANTIAGO. Los eternos seguidores que tiene Silvio Rodríguez en esta ciudad y el Cibao, sumados a otros tantos que ni pensaban nacer cuando el cantante y compositor cubano vino por vez primera a esta ciudad, hace alrededor de 37 años, le demostraron el sábado que, en estos lares, continúa siendo un artista querido, mítico, respetado y admirado. Y no es para menos, porque alrededor de seis mil personas se congregaron esa noche en la Gran Arena del Cibao para tararear casi todas las 22 canciones que interpretó, en un concierto que lo mantuvo en tarima desde las 10:00 hasta el borde de la media noche.
Silvio comprobó que en esta ciudad su público es heterogéneo, en vista de que confluyeron jóvenes de uno y otro sexos y personas por sobre 50 y 60 años de edad. Esto demostró que sus canciones, en su mayoría fruto de sus andanzas revolucionarias en su Cuba natal, tienen receptividad tanto en los que antes buscaban la exportación hacia otras naciones del proceso político que, desde 1959 se vive allí, hasta lo que nacieron y crecieron aquí y sólo lo conocían a través de sus compasiones. Apenas apareció su figura en el entarimado, los vítores y aplausos provenientes del público ensimismaron al conocido artista cubano, quien quedó paralizado por algunos segundos, perplejo de lo que veía: un tributo como pocas veces ha recibido en su prolífica carrera, después de 37 años que no actuaba en Santiago, cuando lo hizo en el espectáculo internacional de la nueva canción denominado Siete Días con el Pueblo, en 1974, representando a Cuba junto a Noel Nicola.
De ese acontecimiento artístico, que se presentó en el Palacio de los Deportes, de Santo Domingo y el estadio Cibao, de esta ciudad, también fueron protagonistas Mercedes Sosa, Ana Belén, Víctor Manuel, Pi de la Serra, Los Guaraguao, Danny Rivera, Roberto Darwin, Sonia Silvestre, Víctor Víctor, Guadalupe Trigo y Expresión Joven.
Acompañado musicalmente por su esposa Niurka González, en la instrumentación de la flauta y el clarinete; el baterista y percusionista Oliver Valdés; Rachid López, en la guitarra; Maikel Ruano, en el tres, y el bajista César Bacaró, Silvio supo desgranar un concierto en el que mantuvo siempre en alto el interés y la atención de los presentes, cabiendo intercalar una gran parte de sus temas conocidos con otros que todavía no han sido convertidos en himnos por sus seguidores.
Entre estos se destacan Cita con ángeles (en la que menciona a Caamaño, Trujillo y Allende) Con un poco de amor, Demasiado, El mayor, El necio, El reparador de sueños, Escaramujo, La era está pariendo un corazón y La gota de rocío.
También, Mariposas, Ojalá, Pioneros, Óleo de mujer con sombrero, Santiago de Chile, Son desangrado, Sueño con serpientes, Expedición, El sol no da de beber, para cerrar con Unicornio.
La velada del sábado, pro fondos para la Fundación Nido de Ángeles, la inició el cantautor dominicano José Antonio Rodríguez, quien interpretó varias de sus composiciones. La Arena del Cibao fue reinaugurada a principios del 2008 y Silvio se convirtió en uno de los artistas extranjeros que más seguidores reúne en ese lugar.
El buuuu!!!
En un momento de la presentación de Silvio Rodríguez, el anfitrión del concierto, José Antonio Rodríguez, dio las gracias a instituciones y personalidades que habían colaborado con la fundación Nido de Angeles, promotora del espectáculo. Cuando entre estos se mencionó al presidente Leonel Fernández, el público que abarrotaba las instalaciones, respondió con un ¡BUUUU!!!!! tan estruendoso que debió oirse hasta en el Palacio Nacional en Santo Domingo.

