Los hombres pueden caer pero los principios no. Nosotros podemos caer pero el pueblo no debe permitir que caiga la dignidad democrática”. Juan Bosch.
Este 25 de Septiembre se cumplieron 54 años del fatídico, funesto, vil y criminal Golpe de Estado en 1963, contra el primer gobierno constitucional y democrático, luego del derrocamiento de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, presidido por el Profesor Juan Bosch, electo con casi el 60% de los votos emitidos en las Elecciones Generales del 20 de Diciembre de 1962, con apenas siete meses en el poder. El mismo fue llevado a cabo por la oligarquía empresarial, los altos jefes militares, la Unión Cívica Nacional, parte de sus compañeros de partido, algunos comunicadores, la Embajada de los Estados Unidos y lamentablemente, por la jerarquía de la iglesia católica..
El Presidente Bosch tuvo que soportar permanentemente, un fuego cruzado de estos poderes fácticos, los cuales conspiraron contra él, contra su gobierno y contra la democracia durante su campaña, en la transición, proclamación y durante los siete meses, que precariamente pudo permanecer en el poder. Esto se puede comprobar con los documentos de los archivos desclasificados por los Estados Unidos, que dio a conocer recientemente el escritor economista e historiador Bernardo Vega.
Esta fecha no podemos permitir que pase desapercibida, por aquello de que “Los pueblos que no son capaces de recordar su pasado, están condenados a repetirlo”. Consideramos que las presentes y futuras generaciones deben conocer sobre este fatal acontecimiento de nuestra historia, así como sus causas, consecuencias y los autores del mismo, algunos de los cuales viven aún. Este hecho le generó a nuestro país, según los entendidos en la materia, un retroceso de más de 50 años en lo: económico, político,social e institucional.
Durante la transición, Bosch viajó por los Estados Unidos, Europa, Asia y América Latina, reuniéndose con los Presidentes John F. Kennedy, Charles de Gaulle, entre otros, en busca de ayudas y financiamientos para obras de infraestructuras de desarrollo para nuestro país, como: presas, zonas francas, industrias, centros tecnológicos, autopistas, aeropuertos, de técnicos e inversionistas para la agricultura y el turismo; acueductos, tendidos eléctricos, centros educativos, hospitales, becas, etc. Fue el primer presidente dominicano en realizar un periplo por el mundo en busca de tecnologías avanzadas, ya que el país carecía de las mismas.
La Constitución con la cual gobernó el Presidente Bosch, conocida como la “Constitución del 63”, de la cual fue su principal ideólogo, fue respetada hasta el último día de su gobierno.

