La más reciente acción genocida del gobierno del sionista Benjamín Netanyahu es la masacre perpetrada contra pacifistas turcos que llevan ayuda humanitaria a los palestinos concentrados en la Franza de Gaza.
Un hecho criminal ejecutado por un régimen que de judío, israelí o hebreo no tiene nada, ya que el sionismo es la máxima expresión del odio, la maldad, la crueldad, la insensibilidad, la represión y todo lo perverso que pueda desprenderse del totalitarismo, el racismo el odio y la negación de los derechos humanos.
El mundo civilizado ha condenado esta nueva agresión contra los derechos del pueblo palestino, derechos conculcados de manera sistemática, inhumana, cruel, despiadada y sin la menor sanción para un régimen que no tiene piedad, que no tiene vara de justicia, que no reconoce el derecho ajeno y que viola constantemente el más elemental respeto por la necesidad de un pueblo digno de mejor suerte.
Todas estas atrocidades de los Begin, Shamir, Sharon, Netanyahu y otros halcones sionistas se producen por la irresponsabilidad de organismos internacionales y gobiernos poderosos que no acaban de dar un paso al frente, firme, serio y valiente para que se establezca el Estado Palestino.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) determinó en 1947 que en esa zona hubiera 2 estados: el hoy existente y maravilloso estado de Israel y el estado de los palestinos.
A partir de 1948, hace ya más de 60 años, los judíos y el mundo disfrutan del extraordinario estado judío, que en muchos aspectos es un referente para todos.
Pero mientras se cumplió esa parte de la resolución de la ONU y se ha reiterado 12 veces a través de las décadas, no se cumple la otra: el Estado Palestino.
El gobierno de los Estados Unidos ha sido durante ya más de 6 décadas uno de los principales responsables de esta negativa a conceder a los palestinos lo que merecen y se han ganado, como lo merecían, lo ganaron y hoy tienen los judíos, a pesar de los gobernantes sionistas al estilo de este extremista llamado Benjamín Netanyahu, que compite por el triunfo del terrorismo internacional.
Lo sucedido con la flotilla turca humanitaria es otra consecuencia de la negativa a que los palestinos tengan sus Estado, y mientras siga esa negativa veremos siempre estos actos de barbarie.
Yo, como profesional, como dominicano y como judío-sefardita, protesto por este nuevo atropello, y reitero: ¡Estado Palestino, ya!

