Si solo está garantizada la vejez de un 25% de la población económicamente activa, el sistema de pensiones deja mucho que desear de acuerdo a las estadísticas aportadas por el presidente de la Confederación Patronal de República Dominicana (Copardom). La revelación de Joel Santos se presta a las más variadas conjeturas sobre la capacidad de un modelo que desde su instauración no ha dejado de provocar discusiones.
Para Santos el reducido porcentaje es más preocupante que el ridículo monto de la pensión que recibirán los trabajadores que cotizan en el sistema.
Tanto por el bajo número de cotizantes como por el reducido monto de las pensiones de quienes se retiran por vejez u otra causa el sistema de pensiones tiene que revisarse. Si un 75% de las más de cinco millones de personas en capacidad de aportar no lo hace, de entrada se infiere que existe alguna falla que debe corregirse cuanto antes. Siempre, por supuesto, que sea como ha revelado el presidente de Copardom.

