Los aguaceros de Sandy no solamente han deplazado más de 27 mil personas de sus hogares y han inundado centenares de comunidades en los sectores vulnerables, sino que también las ráfagas de viento derribaron este gigantesco árbol, probablemente con más de 50 años según su corteza, sobre la pared de la Embajada de Estados Unidos, entre las avenidas Leopoldo Navarro y Pedro Henríquez Ureña, en el Distrito Nacional, pero no trastornó el tránsito ni hay reportes de personas lesionadas.

