Opinión

Solidaridad con Zapete

Solidaridad con Zapete

Ernesto Guerrero

Generalmente los dictadores empiezan suprimiendo la libertad de prensa y los reporteros que no están a favor del presidente y su partido, los mandan a callar. Las actuaciones del Procurador General de la Republica, conminando al dueño de un canal de TV para sacar del aire el programa de Marino Zapete, es una acción abusiva que merece el rechazo de toda la sociedad.

El Jarabe de Zapete es una de las pocas tribunas donde se denuncia la corrupción e impunidad que caracterizan nuestros gobiernos. En consecuencia, el autoritarismo extremo resuelve aplastar estas voces disidentes y ampararse en la censura para mantener al pueblo con una venda en los ojos, y que salgan hoy a votar por los mismos corruptos de siempre.

Nuestra Constitución consagra el derecho a la libre expresión, a buscar la información y presentarla a la colectividad para edificarla sobre temas de interés. Sin embargo, la denuncia sobre que Gonzalo Castillo otorgó a la hermana del Procurador tres contratos (asignados grado a grado), por un valor de más de mil millones de pesos, irritaron nuestro rutilante funcionario.

En lugar de entablar una demanda en los tribunales para contrarrestar las informaciones presentadas, la beneficiaria corre donde “su hermanito” para que este ejerza presión sobre el mismo. La censura y la presentación de una foto de la residencia constituyen una amenaza sinuosa a la integridad física del periodista y su familia.

Si se abre una encuesta para conocer cuál es la persona más impopular y repudiada, creo que Jean Alan Rodríguez la ganaría con un amplio margen. Con rostro de “niño que no rompe un plato” se presenta habitualmente ante los medios de comunicación para trasmitir o justificar con inusitada desfachatez hechos y operaciones que no se las cree absolutamente nadie. ¡No pega una!

Queda pues demostrado que el Gobierno no tiene límites, que los únicos contornos que conoce son el uso de la fuerza, del dinero y del atropello cuando es necesario. Desafortunadamente son muchos los periodistas que empeñaron su cerebro y que hoy se mantienen mudos ante esta arbitraria decisión política.
De nuestra parte queremos expresar a Zapete nuestro tributo y solidaridad por su trabajo.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación