Antes que prestar atención a la valoración de sectores interesados, entre los que figura su propia gente, el Gobierno debe ponderar evaluaciones como la del semanario Camino, órgano de la Conferencia del Episcopado Dominicano, sobre el balance de 2013.
En un editorial titulado “Un año que viene y otro que se va”, la publicación señala que el desorden institucional se incrementó, dejando “el sabor amargo de ver que no se ponen controles eficientes para frenar la corrupción que genera tanta pobreza”. En términos generales, antes que avance, Camino advierte retroceso.
Tras reiterar que en el país siguen imperando la complicidad y la impunidad frente a quienes depredan las arcas del Estado, el semanario puntualiza que “es triste ver cómo las leyes se acomodan para no tocar a los que se roban la esperanza de un pueblo que tiene derecho a disfrutar de una vida digna”. Por más popular que sea el presidente Danilo Medina, la evaluación de Camino invita por lo menos a reflexionar.

