Como todos sabemos el mundo no se detiene. Siempre girando, siempre cambiando, siempre variando, siempre combinando Siempre está dispuesto a brindarnos lo mejor de su naturaleza en cada espectáculo vivo que pocos apreciamos.
Repasando un poco las cosas de la vida me doy cuenta que son muchos los que están, pero son pocos los que son y todos quieren ser.
La música, como siempre, no es la excepción. Muchos van y con el mismo ánimo que lo hacen se dan un coñazo que quedan mareados y luego culpan a cualquiera de su incapacidad. Otros, vuelven como se fueron, con las maletas llenas de sueños y otros con otras llenas de porquerías.
La música (en este caso la electrónica, de este lado del planeta) cada día es más simple, hoy se está trabajando con más simpleza, con sencillez, ya no se necesita una súper banda para llenar un evento. Lo importante es un buen tema con una buena producción (arreglista, mezclador, vocalista).
La parafernalia de hoy es un Dj con buenos temas o con muy buen oído. Para esto solo necesitan de una laptop, una carpeta de Cds y sus plato. Las grandes empresas de bebidas alcohólicas, entre otras personas, hace rato se dieron cuenta de eso y han cambiado la cantidad de personas en una tarima por la calidad del poder de convocatoria de uno solo.
Con esto no queremos decir que tener un Dj en tarima es más barato, salvo honradas excepciones, muchas veces es más caro, pero es mucho más seguro. La juventud de hoy ya no es como la de ayer Esta solo quiere divertirse y moverse hasta agotarse.
Desde hace tiempo se sabía que había Djs, y muy buenos, pero no se publicitaban, solamente lo podías ver en un party informal, en una emisora o en una que otra discoteca. Desde el descenso de la música Disco, a finales de la década de los 70 muchos talentos se abrieron paso al público con una nueva fusión.
De ahí salieron muchos (Tiesto, Martin Solveig, Bob Sinclar, por mencionar algunos…)los que más tarde, en la década de los 90 pautarían una nueva generación de Djs que nacerían o se lanzarían públicamente a partir del 2000 (Tim Deluxe, Aoky, Avicci, Guetta, Khaled, entre otros ).
Esta nueva generación ya no solo trabaja para una discoteca, sino que tiene pensado venderse como artistas y no como empleados de emisoras o dueños de clubes. Estos muchachos han elaborado su estrategia. Y vaya éxito el que tienen
Cabe decir que para hacerse Dj se requiere de mucho estudio no solamente de música, no es solamente puyar una computadora o hacerlo de hobby y, por decir algo, es más que eso.
Hay que pasar por muchos seminarios, muchos estudios, ejercitar el oído y su sensibilidad, vivir en constante aprendizaje, crear y desarrollar nuevas formas de simplificar la música, etc.
Cada día los Djs se están volviendo más indispensables a la hora de realizar una estructura musical y/o acompañando a vocalistas. Un ejemplo de ello son los Dawn partys que hacen empresas privadas y licoreras todo el año en nuestras playas.
Hace cinco años tuve una mala experiencia cuando me pidieron desde México un Dj dominicano para trabajar una gira en Acapulco y varios estados mexicanos.
Corrí la voz y solamente una persona me envió muestras de su trabajo, pero no lo aceptaron.
En aquel entonces eran muy enanos dentro del género, no tenían (como pocos tienen actualmente) esa visión de éxito y de dejar la cabina de una discoteca o de una radio para hacerse Djs a nivel profesional, de tamaño internacional.
Ojalá que en nuestro país ya hayan nacido unos y se hayan desarrollado otros, porque como decía nuestro amigo Rodriguito (+): La vida sigue su agitado curso.
