El día de su muerte, en la pequeña casa donde nació y se crio, elevada a finca por algunos noticieros locales, un tipo se me acerco en el supermercado y me dijo: Nos la tiramos.
¿Disculpe?
¡Nos la tiramos!
¿A que se refiere?
A la haitiana esa
¿Cuál?
La Sonia Pierre
¿Usted se refiere a la honorable dominicana Doña Sonia Pierre?
Esa no era dominicana y vivía criticando al país
Decidí entonces asistir a su funeral y escribir este articulo.
1-Sonia Pierre era dominicana porque nació aquí, antes de que los nacionalistas unilaterales se inventaran lo de los trabajadores en tránsito para negarle la nacionalidad a la niñez que nace en esta media isla. Los imagino ahora felices sabiendo que en esta crisis mundial su genial modelo migratorio será aplicado al millón y pico de compatriotas que habitan allende nuestros mares y que son, generalmente, negros, pobres y con bajo nivel educativo.
2-Aunque se niega, el racismo ha sido y es un elemento en la aplicación de nuestra política migratoria. ¿Por qué lo afirmo? Porque aquí ha habido grandes migraciones canarias, judías, chinas y japonesas y todos son hoy parte intrínseca de nuestras élites y de nuestras familias dominicanas, menos los haitianos y haitianas.
3-¿Que Sonia desacreditaba al país? No lo hizo, se tomó en serio la Convención de los Derechos del Niño, de la cual somos signatarios, y hemos ratificado, la cual plantea que todo niño y niña tiene derecho a un acta de nacimiento y acceso a la escolaridad, aunque venga de Marte.
4-En los dos casos que llevó a la Corte Interamericana pudo demostrar errores de procedimiento que se hubieran resuelto aquí si los jueces hubieran corregido la supina estupidez de profesores prejuiciados, que no entendieron que los derechos de la niñez no son negociables.
5-Gracias a la intervención de la Cancillería salimos del atolladero, pero falta que el sistema judicial y profesoral entienda que cuando el país se hace signatario de convenciones mundiales (contra la pena de muerte, la tortura, la discriminación racial y de género, entre otras) se somete a un escrutinio y categorización inevitable.
6.-Despues de decidir asistir a su funeral me detuve frente a un velón que siempre enciendo en Navidad, para que reine la confraternidad por lo menos en estos días. Te lo dedico Sonia, dije, para que descanses en paz.
7-El velón estalló en muchos pedazos y supe que ya no había forma de aprisionarla, que estaría, como le dije a su desconsolada familia, donde se tome en serio el mandamiento de amar al prójimo como a nosotros mismos/as.

