NUEVA YORK. Ha sido un evento curioso que los Yankees han visto varias veces este año, y siempre significa buenas noticias para los Mulos. Casi con una cara de enfado, el dominicano Rafael Soriano violentamente se saca la camisa de los pantalones de su uniforme, como gesto de que su día de trabajo ha terminado.
La celebración de Soriano después de un partido podría volver a llamar la atención en la postemporada. Sin embargo, la simple presencia del taponero lo lograría. Por primera vez en varios años, los Yankees llegarán a los playoffs sin que su cerrador sea el panameño Mariano Rivera.
«Ha sido algo extraño no tenerlo durante todo el año», declaró el capitán de Nueva York, Derek Jeter. «Pero no estaríamos aquí sin Soriano. Ha sido fantástico. Tiene experiencia como cerrador, pero lo que ha hecho ha sido a pedir de boca».
Es posible que los Yankees se lamenten dejar ir su ventaja de 10 juegos en la División Este de la Liga Americana que tenían el 18 de julio, pero primero pensarán en aquel elevado durante las prácticas de bateo que le costó la campaña a su estelar taponero de 42 años de edad.

